Las finanzas personales pueden convertirse en la fuente de estrés más silenciosa y constante de la vida adulta. Un préstamo que se escapa de control, una tarjeta de crédito que crece sin que nadie la invite, deudas que se acumulan de a poco hasta que el número se vuelve imposible de ignorar. Lisselotte Varga y María García, de Planifesto RD, conocen ese ciclo de cerca, y proponen que la salida no empieza con una hoja de cálculo, sino con una pregunta mucho más íntima.
¿Cuál es el primer paso práctico que propone Planifiesto RD para alguien que nunca ha llevado un registro de gastos y quiere empezar a organizar sus ingresos?
Anotar sus gastos durante un período de 30 días. Es increíble darse cuenta de la cantidad de dinero que gastamos en cosas, todo el día. No vamos en contra del gasto ni del consumo. Al final, para que la rueda de la economía siga su curso, el consumo tiene que existir.
De lo que sí vamos en contra es del consumo SIN conciencia. Y eso es lo que hace anotar tus gastos durante 30 días: traer la consciencia de nuevo. Es más fácil detenerse cuando se está consciente.


Muchas veces los ‘gastos hormiga’ destruyen el presupuesto sin darnos cuenta. ¿Cómo sugiere Planifiesto RD identificarlos y ponerles freno?
Yo diría que es una respuesta poco convencional pero… el consejo más grande que podemos darle a una persona que quiere ponerle freno a sus malos hábitos (cualquier hábito, no solo financiero) es conocer su por qué.
Mientras no conozcas tu por qué, cualquier cosa que esté frente tuyo, te gana. Pero cuando conoces la verdadera razón por la que quieres hacer algo, cambiar, ser mejor, muy pocas cosas se le paran al frente a ese “por qué” Y lo hemos visto bastante: muchas personas que dicen que son un desastre con el dinero, que no saben en qué gastan, que son impulsivos, entre otras cosas.
¿Cómo se diseña un plan de ahorro e inversión realista que nos permita construir un fondo de emergencia mientras seguimos cumpliendo nuestras metas personales?
De forma práctica, empezar con un porcentaje fijo de nuestro sueldo mensual. Esto puede ir desde un 0.1% en adelante; sí, así de pequeño. Lo que queremos cuando estamos empezando es plantar la semilla. Y claro, todo sigue dependiendo de las condiciones, metas y objetivos individuales.
Todo lo que vayamos reuniendo, podemos colocarlo en una cuenta de ahorro de alto rendimiento para empezar. Esto permite proteger más nuestro dinero de la inflación.


Las tarjetas de crédito suelen ser un arma de doble filo. ¿Cómo se pueden utilizar a favor como una herramienta de planificación sin caer en el sobreendeudamiento?
Es curioso porque realmente creemos que una tarjeta de crédito es una de las mejores herramientas del mercado… si las sabes usar bien.
El truco con la tarjeta de crédito es repetirte una y otra vez (si es necesario): si no tengo el dinero en efectivo para pagarlo, no lo compro.
Dicho esto, algunos consejos práctico para sacarle ventaja a la tarjeta de crédito:
-Pagarla completa, siempre
-Tratar de no sobregirarla
-Mantenerla con un consumo de crédito sano
-Aprovechar las ofertas y promociones de las tarjetas (cada año, suelen ser las mismas así que incluso se puede calendarizar y estar preparados para cuando lleguen).


Más allá de salir de las deudas y pagar las cuentas del mes, ¿cómo nos ayuda la propuesta de Planifesto RD a cambiar nuestra relación mental con el dinero para lograr paz financiera?
Pensamos que Planifesto es un movimiento que nos invita a salirnos del “todo o nada”, a encontrar un equilibrio entre el disfrute y el pensar en nuestro futuro; y todo desde el lente de la consciencia de nuestra realidad actual.
Es tú interiorizar que las condiciones nunca serán las perfectas o las que queremos que sean, pero aún así, hay que seguir empujándonos; a salir de nuestra zona de comfort y a repetirnos una y otra vez que sí se puede y buscar de manera activa formas de mejorar nuestra realidad. Como dice David Mitchell: “qué es el océano sino una multitud de gotas”. Ahí están nuestras pequeñas acciones diarias.



