“CUANDO TIENES UNA META DEBES APRENDER A CUIDAR TU ENFOQUE Y TRABAJAR POR ELLO”
MARILEIDY PAULINO ES TALENTO, DISCIPLINA Y HUMILDAD MÁS ALLÁ DE LA PISTA. DETRÁS DE LA CAMPEONA OLÍMPICA EXISTE UNA MUJER DE FE, COMPROMETIDA CON INSPIRAR A NUEVAS GENERACIONES. LA “GACELA DE NIZAO” HA CONVERTIDO SU TALENTO EN UNA CARRERA EXCEPCIONAL, DEMOSTRANDO QUE LOS SUEÑOS SE ALCANZAN CON PERSEVERANCIA, CARÁCTER Y CORAZÓN.
Muchos hablan de pasión, de logros y de éxitos; pero pocos se atreven a mirar tras el cristal, a observar de cerca el esfuerzo que existe detrás de una carrera exitosa en el mundo deportivo. Largas horas de entrenamiento sin público, los sacrificios que no caben dentro del post perfecto para Instagram, la fuerza y la determinación de seguir adelante y superarse a sí misma en cada competencia.
Hoy hablamos en una entrevista exclusiva con la mujer que ha corrido por la bandera y por su isla; apodada la “Gacela de Nizao”, Marileidy Paulino no es solo un ejemplo de superación, es disciplina, determinación y pasión.
Paulino vio la luz un 25 de octubre de 1996 en el humilde municipio de Nizao, Don Gregorio, en la provincia Peravia; es la quinta de los seis hijos de Anatalia Paulino. Inició su carrera en el atletismo casi por casualidad, pues ser velocista en un principio no estaba en el norte de su brújula cuando era una adolescente.
Anteriormente, Marileidy había coqueteado con el deporte: estuvo practicando voleibol y estuvo muy cerca de entrar a la selección nacional de balonmano, pero un maestro de educación física, mientras ella estaba en la escuela, se dio cuenta de su destreza, de sus habilidades y de lo rápida que era la “Gacela de Nizao” durante las prácticas.
Cuando pasó las pruebas de salto con un tiempo excepcional, ganándole a todos los competidores masculinos, eso fue determinante para su carrera.

Inició a los 20 años a entrenar de manera profesional; al inicio no tenía equipos para correr y lo hacía descalza, luego con medias en la pista de atletismo, y después consiguió unos tenis prestados hasta que finalmente pudo obtener su par de zapatillas adecuadas.
Paulino, más que la gloria, deseaba fervientemente ayudar a su familia a progresar, a mejorar las condiciones de vida de su madre. Por ello se aferró al deporte con disciplina y determinación, y se enlistó en la Fuerza Aérea Dominicana para poder obtener un salario mensual al unirse a sus filas deportivas.


Su entrenador, Yaseen Pérez, fue quien la instó a correr en los 400 metros, estuvo a su lado en cada paso que ha dado y la ayudó a desarrollar el potencial para ganar las medallas que le dieron el título de la “Gacela de Nizao”.
Su debut olímpico individual en los 400 metros llegó el 3 de agosto de 2021. Ganó su serie con 50.06 segundos, luego ganó su semifinal con 49.38 y finalmente consiguió la plata olímpica con 49.20 segundos.
Luego de ese empuje, Paulino ha sido imparable; en 2023 ganó el oro mundial en la categoría individual en el Campeonato Mundial de Atletismo de Budapest, con 48.76 segundos, convirtiéndose en la primera atleta dominicana en conquistar un oro mundial individual.
Esto fue solo la antesala de su gran hazaña en París 2024, cuando cruzó la meta en los Juegos Olímpicos con un récord de 48.17 segundos y trayendo a casa la presea de oro, coronándose como la primera mujer dominicana en ganar una medalla de oro olímpica.
Para el 2025 ya tenía su cuarta Liga Diamante, donde llegó a la final de Zúrich como campeona defensora. En la final terminó segunda con 49.23, pero conservó el Diamond Trophy por su posición en la clasificación de la temporada.
Recientemente estuvo compitiendo en los 400 metros femeninos de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, donde ganó la medalla de oro bajo una lluvia torrencial y con un tiempo récord de 48.94, rompiendo su propia marca impuesta en San Salvador en 2023.
Hoy en día es considerada una de las mujeres más veloces del mundo y una de las grandes figuras de los 400 metros. Marileidy Paulino ha convertido la velocidad en una forma de trascendencia.

A pesar de sus logros, esta joven sigue siendo la mujer sencilla y dedicada a la que le gusta estar con su familia, disfrutar de la gastronomía criolla, de la música típica y siempre con un gran sentido de la fe, pues desde el inicio siempre ha estado sostenida por Dios en cada paso que da en la pista de carreras.
Ritmo: Pocos saben que llegaste al atletismo casi por accidente, luego de que un ministro de deportes te viera competir. Antes practicabas balonmano. ¿Qué hubiera pasado con Marileidy Paulino si hubiera tomado otro rumbo?
Marileidy Paulino: Creo que, si no hubiese pasado todo lo que ha pasado en mi vida deportiva y no hubiera llegado al atletismo, quizás habría seguido como deportista en el balonmano o me habría dedicado solamente a mis estudios. Probablemente, a estas alturas ya estaría graduada o iniciando otra carrera.


R: Eres la campeona olímpica y has roto varios récords. ¿Qué sigue para ti luego de este logro?
MP: Creo que lo que sigue es mantenerme motivada y continuar rompiendo mis propias barreras en los 400 metros. Siempre voy a buscar más, mientras el cuerpo y la mente me lo permitan. Pienso que esas son historias que también sirven para enseñarle a la juventud que no hay límites.
R: Declaraste que tu objetivo es bajar a 47,60 o 47,80 segundos, que es el récord mundial actual. ¿Qué número es tu objetivo soñado y con el que quieres imponer tu marca?
MP: Mi objetivo es seguir trabajando fuerte para mejorar mi marca personal, que actualmente es de 47.98 segundos. Sé que puedo hacerlo y estoy trabajando para llegar hasta allí. Puede ser 47.60, puede ser un récord, lo que venga, pero mi enfoque principal es seguir bajando mi PB (Personal Best/Mejor Marca Personal).
R: ¿Cómo te preparas días antes de un gran reto como lo fue la carrera por la medalla olímpica y la carrera por el oro en los Centroamericanos?
MP: Suelo prepararme como lo hago para cualquier campeonato: disfrutando lo que hago, concentrada en lo que voy a hacer y siempre con la mente enfocada. Me digo a mí misma que vine para esto y que vine para hacerlo bien. Trato de no presionarme ni pensar que hay una persona más fuerte o más débil que yo; veo a todas mis competidoras por igual.
R: Dijiste que tu medalla ‘va a inspirar a muchos jóvenes que están en la precariedad’.Si hoy una niña de diez años de un campo dominicano te pregunta cómo hace para llegar adonde llegaste, ¿qué le dices a esos jóvenes?


MP: Le diría que la constancia. La constancia y la perseverancia son fundamentales para seguir
avanzando en lo que uno hace y también para atreverse a dar ese primer paso hacia el deporte. Como he dicho, para mí la mejor medalla es poder dejar un legado de inspiración y aportar a que las cosas se hagan bien en la sociedad dominicana. Creo que una parte importante de ese ejemplo está en el enfoque y la disciplina. En algunos momentos me he mantenido un poco alejada de los medios de comunicación para concentrarme plenamente en mi preparación y en los objetivos que quiero alcanzar. También quiero que los jóvenes vean en eso un mensaje: cuando tienes una meta, debes aprender a cuidar tu enfoque, trabajar por ella y mantenerte firme en lo que quieres lograr.
R: ¿Cómo manejas esa presión de representar no solo a un país, sino a una comunidad entera que se ve reflejada en ti?
MP: En realidad, en esa parte no es que sienta presión, sino que yo trato de vacilarme el momento, en el sentido de disfrutarlo y hacerme entender que ellos también lo disfrutan conmigo, aunque me vean desde la televisión o desde las redes sociales. Creo que eso es algo que no me genera presión, sino que me satisface ambas partes.
R: ¿Qué te impulsa a seguir cada día en la pista de la vida, cuál es el motor que te
impulsa a correr?
MP: Mi principal impulso hacia lo que hago es superarme a mí misma cada día. Si actualmente tengo una marca de 47 segundos, quiero bajarla y seguir esforzándome. También me motiva sacar adelante a mi familia y a mi equipo.





