A sus 25 años, Erling Haaland se ha consolidado como una de las grandes figuras del fútbol mundial. Su extraordinaria capacidad goleadora, sumada a una disciplina inquebrantable y un físico privilegiado, lo han convertido en el referente de una nueva generación de delanteros. Tras liderar a Noruega hasta los cuartos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el atacante del Manchester City comparte su visión sobre el camino que lo ha llevado a la élite.
¿Cómo influyó su familia en el futbolista que es hoy?
Mi familia fue fundamental desde el principio. Crecí viendo de cerca el fútbol gracias a mi padre, que jugó profesionalmente en la Premier League, y aprendí muy pronto lo que significaba competir al máximo nivel. De mi madre heredé muchas cualidades físicas, ya que fue atleta de alto rendimiento. Mis padres nunca me limitaron a un solo deporte; me animaron a practicar atletismo, balonmano y otras disciplinas que fortalecieron mi coordinación, mi velocidad y mi resistencia. Todo ese aprendizaje sigue reflejándose en la forma en que juego hoy.
¿Qué significó para usted liderar a Noruega hasta los cuartos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026?
Fue un momento muy especial para mí y para todo mi país. Llegar por primera vez a unos cuartos de final demuestra el crecimiento que ha tenido nuestra selección en los últimos años. Aunque la eliminación ante Inglaterra fue muy dolorosa, me quedo con el orgullo de haber competido al máximo nivel y de haber aportado siete goles en cinco partidos. Ese torneo me motivó aún más para seguir trabajando y demostrar que Noruega puede competir contra cualquier selección del mundo.


Su físico y su estilo de juego son admirados en todo el mundo. ¿Cuál considera que es la clave de su éxito dentro del área?
Creo que todo comienza con el trabajo diario. Intento mejorar constantemente mi velocidad, mi fuerza y mi capacidad para anticipar las jugadas. Me gusta estudiar a los defensores, entender los espacios y estar siempre un paso por delante. Mi estatura y potencia me ayudan, pero también dedico muchas horas a perfeccionar la definición con ambas piernas y el juego aéreo. Al final, marcar goles es el resultado de la preparación, la concentración y el deseo permanente de seguir evolucionando.
Con una trayectoria que continúa escribiendo páginas históricas, Erling Haaland demuestra que el talento alcanza su máximo potencial cuando se combina con disciplina y ambición. Sus récords, títulos y actuaciones tanto con el Manchester City como con la selección de Noruega confirman que su legado apenas comienza y que todavía tiene mucho por conquistar en el fútbol mundial.



