Para Gabriela Lora y André Jiménez, el bienestar nunca fue una tendencia ni el resultado de un único momento de inspiración. The Hearty Hub nació de algo mucho más íntimo: su propia manera de vivir, comer y entender el equilibrio. Desde esa experiencia compartida
construyeron un espacio donde la alimentación balanceada no significa renunciar al placer, sino encontrar un punto donde lo saludable y lo delicioso puedan convivir. André, formado profesionalmente en gastronomía en el Basque Culinary Center, aporta la
técnica, el conocimiento del producto y una mirada profundamente culinaria. Gabriela, cineasta y creativa, se involucra especialmente en la identidad, la experiencia, la comunicación y el desarrollo de bebidas. Dos perspectivas distintas que encuentran en The Hearty Hub un lenguaje común.
“El corazón de The Hearty Hub siempre ha sido el balance”, explica Gabriela. La filosofía parte de una idea sencilla: comer bien no debería sentirse como un sacrificio. Una ensalada, una pasta, un postre o un matcha pueden formar parte de una misma experiencia sin que uno tenga que elegir entre disfrutar y cuidarse. Esa filosofía también define la relación que han construido con su comunidad.
Gabriela y André procuran que The Hearty Hub se sienta cercano, casi familiar. La intención está tanto en los platos como en el ambiente y en la manera de comunicarse. Muchas de sus propuestas surgen de viajes, conversaciones, recuerdos, sabores que los inspiran o, sencillamente, de aquello que ellos mismos quisieran encontrar al salir a comer. Las bebidas ocupan un lugar especial dentro de esta propuesta.


Gabriela lidera gran parte de su desarrollo creativo, experimentando con frutas de temporada, postres, recuerdos y combinaciones inesperadas. Pero el objetivo no es crear una bebida únicamente porque pueda ser catalogada como saludable.
Primero debe ser deliciosa; luego entran en juego la calidad de los ingredientes, el balance y la intención detrás de cada receta. Sus siropes y cremas se elaboran desde cero, permitiendo que la carta transite entre jugos, matchas, cafés y bebidas inspiradas en postres.
Más que perseguir el último “superalimento” de moda, la pareja apuesta por ingredientes de calidad. Un buen matcha, café de especialidad, proteínas frescas y una vainilla que utilizan tanto en cocina como en el bar son algunos de sus imprescindibles. Para ellos, cada ingrediente debe tener un propósito y aportar valor real al plato o a la bebida. Fuera de The Hearty Hub, Gabriela también entiende el bienestar como una práctica flexible.
El ejercicio, el descanso, una alimentación rica en proteínas y buenos ingredientes, y pequeños rituales como preparar su matcha forman parte de su rutina.


“El balance no es algo fijo”, reconoce. Cambia con las etapas de la vida y exige aprender a identificar qué necesita prioridad en cada momento. Y quizá ninguna creación representa mejor la esencia de The Hearty Hub que su Roasted Shrimp Pasta. Antes de convertirse en un plato del menú, fue una expresión de amor entre Gabriela y André.
Cuando se conocieron, él descubrió que los camarones eran una de las comidas favoritas de ella y comenzó a prepararle pasta con camarones, una de sus formas de demostrar cariño. Al imaginar The Hearty Hub, Gabriela supo que aquella receta tenía que estar allí.
André la transformó hasta convertirla en la versión que hoy sirven, cuidando especialmente la materia prima. Su relación con un pescador de Sánchez permite recibir camarones frescos, recién pescados, reafirmando una convicción que atraviesa todo el proyecto: cuando el producto es bueno, la cocina comienza desde ahí.
The Hearty Hub es, en esencia, la historia de dos personas que decidieron convertir su propia búsqueda de equilibrio en una experiencia para compartir. Un espacio donde comer bien no significa comer menos, sino comer con intención, placer y, sobre todo, con corazón


Linguine con Bisque de camarón y puerro
Una pasta cremosa y reconfortante protagonizada por camarones y puerro, con una bisque de sabor profundo que concentra toda la esencia del mar. Esta receta rinde para cuatro porciones y puede prepararse con antelación.
Ingredientes
400 g de linguine IGP
1,2 litros de bisque de camarón
680 g de camarones
400 g de puerro
8 dientes de ajo
Sal al gusto
Pimienta al gusto
Preparación
Comienza preparando la bisque de camarón. Lleva 1,2 litros de bisque a una olla y cocina a fuego medio hasta reducirla a aproximadamente 600 g. Este proceso concentra los sabores y permite obtener una salsa más intensa.
La bisque puede prepararse con anticipación y conservarse refrigerada.
Mientras tanto, cocina el linguine en abundante agua hasta alcanzar el punto
deseado. Reserva un poco del agua de cocción antes de escurrir la pasta.
En una sartén amplia, incorpora el puerro y el ajo y cocina hasta que estén suaves y aromáticos. Añade los camarones y cocina hasta que estén en su punto, evitando sobrecocerlos.
Agrega la bisque reducida a la sartén y mezcla para integrar los sabores. Incorpora el linguine y remueve cuidadosamente para que la pasta quede completamente cubierta por la salsa. Si es necesario, añade un poco del agua de cocción reservada para ajustar la textura. Rectifica sal y pimienta, y sirve inmediatamente.
Rendimiento: 4 porciones.
Preparación: 20 minutos
aproximadamente.
Bisque: 1,2 litros de preparación inicial,
reducida a 600 g.





