Fotos: Alejandro Núñez Frómeta :::Estilismo: Joselo Franjul Vestuario: Massimo Dutti y Zara ::: Maquillaje: Avis Vásquez Peinado: Eudomar Espino ::: Locación: World Trade Center & BlueMall Santo Domingo
Creativo, curioso y soñador, Jean Carlos Villanueva ha convertido su inquietud por crear y entretener en una carrera que transita entre la publicidad, el teatro, las redes sociales y el podcast.
Detrás de “El Panda que Anda”, su faceta más extrovertida, existe un profesional que entiende la comunicación como una herramienta para conectar, provocar emociones y construir espacios donde otros también puedan desarrollar su talento. La versatilidad es, precisamente, uno de los rasgos que mejor definen su trayectoria. Más que limitarse a una sola disciplina, Villanueva ha encontrado en cada proyecto una nueva forma de explorar su creatividad y relacionarse con el público. Desde las ideas que nacen frente a un micrófono hasta aquellas que toman forma sobre un escenario, su recorrido refleja una búsqueda constante por convertir la curiosidad en experiencias capaces de conectar con los demás.




Ritmo: ¿Quién era Jean Carlos Villanueva antes de convertirse en “El Panda que Anda”?
Jean Carlos Villanueva: Siempre me he considerado creativo, curioso y soñador, alguien que siempre estaba inventando algo o pensando en algo nuevo; eso puede ser tanto bueno como malo porque tu mente nunca descansa.
Me gusta entretener y provocar alguna emoción en los demás. He tenido el arte muy de cerca desde que era niño, por mi abuelo paterno que era pintor y escritor, mi tío abuelo era director y actor teatral y mi madrina es publicista, carrera que supe desde muy temprano que quería estudiar. “El Panda que Anda” simplemente es la versión más extrovertida mía.
R: Antes de que las redes sociales se convirtieran en una de sus principales plataformas, usted venía de la comunicación publicitaria. ¿Qué le dejó esa etapa que todavía aplica hoy?
JCV: La publicidad me enseñó que no basta con tener una buena idea: hay que saber comunicarla. Lo importante que es saber cuál es tu público objetivo, cómo hablarle, qué le interesa y qué no, y muchas otras herramientas que han sido de mucha ayuda para este mundo de las redes sociales y para prácticamente todo lo que hago.




“Quiero que las personas que se cruzan conmigo se sientan libres y orgullosas de ser quienes son, que sepan que los sueños se hacen realidad, pero solo si trabajas duro para eso; que si aprendes a reírte de ti mismo tienes la mitad del pleito ganado, que se vale reinventarse”.
R: Cuando mira todo lo que ha construido, ¿cuál considera que es ese logro que tiene un significado especial para usted, aunque quizás no sea el más evidente para el público?
JCV: Lo más increíble para mí ha sido ver que esas ideas que he tenido en mi cabeza pueden convertirse en proyectos reales, reunir a tanta gente talentosa y lograr que un público pueda disfrutar de ellas. Haber escrito, producido y dirigido mis propias propuestas teatrales, y verlas convertirse en éxitos de taquilla, tiene un significado muy especial y es algo que agradezco desde el fondo de mi corazón. También el haber creado espacios donde otras personas pueden trabajar, mostrar su talento y sentirse seguros, cuidados y valorados; para mí tiene mucha importancia.
R: ¿Cómo nació la idea de crear su propio podcast y qué necesidad sentía que quería cubrir con este espacio?
JCV: El pódcast nació de mi necesidad de montarme en esa ola de los pódcasts que apenas estaba creciendo en nuestro país. Nunca me he quejado cuando me toca hablar frente a un micrófono, imagínate que tenga mi espacio donde pueda conversar con más calma, contar historias, compartir opiniones y mostrar una parte más honesta y reflexiva de mí, sumándole a eso tener a mi mejor amiga de cohost, mejor de ahí imposible. Y eso es “Cuéntale Al Podcast”, un espacio para entretener y que si dentro de ese entretenimiento encuentras un escape, una oportunidad para sanar cosas, pues ya nosotros estamos más que pagos.


R: ¿Qué quiere dejar en las personas que se cruzan con Jean Carlos Villanueva, más allá de una risa, un video, un pódcast o un personaje?
JCV: Que se sientan libres y orgullosos de ser quienes son, que sepan que los sueños se hacen realidad, pero solo si trabajas duro para eso; que si aprendes a reírte de ti mismo tienes la mitad del pleito ganado; que se vale reinventarse, que no siempre se gana, pero siempre se aprende, y que se puede construir una carrera sin tener que encajar en una sola categoría, dedicándole esfuerzo a cada una.
R: Hoy cuenta con una comunidad que lo sigue no solamente para entretenerse, sino también porque se identifica con usted. ¿Qué responsabilidad siente que implica influenciar a otras personas?
JCV: Siempre trato de ser consciente de lo que digo y hago, no necesariamente por miedo a influenciar en otra persona, más bien porque eso viene en mi ADN y también fue inculcado en mi casa desde muy pequeño: el pensar bien las cosas y que las cosas se hacen bien o no se hacen. Todos influenciamos de una manera u otra, lo único es que hay quienes hacen de eso una carrera, tienen muchos seguidores y otros no tanto. Mi norte siempre será ser fiel a quien soy y a mis creencias, principios y valores.
“Lo más increíble para mí ha sido ver que esas ideas que he tenido en mi cabeza pueden convertirse en proyectos reales, reunir a tanta gente talentosa y lograr que un público pueda disfrutar de ellas”.
Más allá de los personajes, las plataformas y los proyectos, El Panda apuesta por una idea que atraviesa su trayectoria: la libertad de ser uno mismo y la posibilidad de reinventarse sin tener que encajar en una sola categoría. Para él, influenciar también implica responsabilidad y coherencia con los propios valores; una filosofía que resume su manera de entender el éxito: trabajar por los sueños, aprender de los tropiezos y disfrutar el camino mientras se construye una carrera fiel a quien realmente


se es. Esa capacidad de transformar una inquietud en una propuesta concreta parece ser uno de los motores que mantienen en movimiento a Jean Carlos. Su historia no se construye únicamente a partir de los proyectos que ha alcanzado, sino también de las personas con las que ha compartido el camino y de los espacios que ha procurado abrir para otros talentos. Al final, reinventarse no significa empezar de cero, sino seguir encontrando nuevas maneras de contar, crear y conectar sin perder de vista quién se es.
Confesiones intimas
Ser influencer es… Lo que me ha llevado a vivir muchos de mis sueños.
Playa o montaña… Montaña 100 %, preferiblemente en Jarabacoa en la casa que espero pronto tener.
Una canción… “¿Dónde está el amor?” – Musical Divorciados. Cada vez que la oigo me emociono como el primer día, personalmente pienso que es de las canciones más bellas que tenemos en nuestro repertorio de Producciones Panda Rosa.
Un libro… “Los 5 Lenguajes Del Amor” – Gary Chapman. Un libro que todo el mundo debería leer para entender un poco más a las personas a su alrededor.





