El Gran Gatsby es una película, llena de glamour, romance y conflictos, ambientada en los mágicos años veinte, cuenta la turbulenta historia de Gatsby un hombre que se desenvuelve en la alta sociedad estadounidense, pero a pesar de ser infinitamente rico sigue siendo un “outsider” para la alta sociedad y solo es aceptado como invitado.
Esta condición no evita que el multimillonario pragmático y divertido, interpretado por Leonardo Dicaprio, se robe el amor de Daisy Buchanan, una mujer que conoció en su juventud y que cayó perdidamente enamorado, pero debido a sus pocas posibilidades económicas no pudo casarse con ella. Años después, él tiene las posibilidades para darle una vida llena de lujos, pero Daisy está atrapada en un matrimonio sin amor con un exdeportista abusivo y elitista.


Ambos viven su idilio y una aventura llena de excesos al lado del joven escritor Nick Carraway, quien llega a convertirse en un gran amigo de ambos y les ayuda a mantener esa relación prohibida y llena de pasión desbordante.
Esta joya nace de la mano del director Baz Luhrmann, basado en la novela de F. Scott Fitzgerald que se publicó en 1925. La pieza cinematográfica explora la frivolidad, los excesos y la hipocresía del entorno glamoroso y en el cual parece no faltarles nada, pero vacíos de humanidad.
En la película también se toca mucho el tema de la lucha de clases y captura a la perfección la esencia de la era del jazz en Nueva York. Tras la Primera Guerra Mundial, Estados Unidos vivió una explosión económica, la prohibición del alcohol (que creó imperios criminales) y una obsesión por el exceso.
El gran amor de Gatsby es una representación de la “vieja riqueza”: hermosa y encantadora, pero también superficial, descuidada y, en última instancia, destructiva.
Gatsby cree ciegamente que puede “repetir el pasado”. Su tragedia es no entender que el tiempo solo corre en una dirección. Detrás del brillo de la champaña y el jazz, hay una profunda vacuidad. Los personajes se usan unos a otros y huyen cuando las cosas se ponen feas.
Este filme es una crítica feroz envuelta en papel de regalo dorado. Fitzgerald nos dice que, por más que corras tras un sueño, si ese sueño está basado en una ilusión o en personas vacías, terminarás estrellándote.





