¿Un cambio de casas para las festividades? ¿Qué de bueno puede traer esto? Cameron Díaz y Kate Winslet tienen las respuestas y nos la cuentan a través de esta narrativa cinematográfica donde se toman unas vacaciones de la realidad y monotonía y hacen algo totalmente fuera de lo común: un swap de vida, y obvio de casa. En este viaje escapan de rupturas amorosas y descubren nuevos entornos y hasta nuevos amores, que las llevan a hacer un análisis retrospectivo sobre sus vidas y a reconectar con su verdadero yo.
Todo comienza con Amanda (Cameron Diaz), una productora de trailers en Los Ángeles, e Iris, una columnista de bodas en un pueblo inglés, ambas sufren un desamor que las lleva a buscar un cambio radical, y a través de una página web, acuerdan en intercambiar sus casas durante la Navidad. Amanda se muda a la nevada Inglaterra y conoce al hermano de Iris, Graham (Jude Law). Iris llega a la soleada California y entabla amistad con Arthur (Eli Wallach) y Miles (Jack Black).
Luego de muchos acontecimientos divertidos y de varios encuentros amorosos, ambas descubren un nuevo sentido de la vida y encuentran la felicidad y la libertad de sentirse bien consigo misma y se dan cuenta que el bienestar no viene de estar con alguien y mucho menos tu felicidad depende de ello. Y es así que esta se convierte en una película navideña que celebra la autoaceptación y el amor propio a través de dos historias románticas entrelazadas, ofreciendo un mensaje optimista.





