“El efecto de un medio escrito es más profundo, más sólido que el efecto de lo digital y lo audiovisual que son de mayor impacto en lo inmediato, pero también más efímeros”
En un escenario donde la prensa enfrenta desafíos sin precedentes, desde la violencia estructural en América Latina hasta los vertiginosos cambios tecnológicos, reflexionar sobre el presente y futuro del periodismo se vuelve más urgente que nunca. En esta entrevista, el escritor y periodista Álvaro Vargas Llosa aborda con profundidad temas cruciales como el impacto de la criminalidad organizada en los medios, la evolución de los formatos impresos y digitales, y el papel transformador de la inteligencia artificial. Con una mirada crítica pero esperanzadora, Vargas Llosa invita a pensar el periodismo como un oficio en constante reinvención, capaz de adaptarse sin renunciar a su esencia: el compromiso con la verdad y la reflexión profunda.
“La principal fortaleza de la prensa escrita es que ofrece una seriedad, una calidad interpretativa, pero también noticiosa, y una cualidad reflexiva que no tiene ningún otro medio”.


Más allá del diagnóstico sobre la crisis y transformación de los medios, Álvaro Vargas Llosa detiene su análisis en la capacidad del periodismo para resistir a la superficialidad y al ruido informativo contemporáneo. Destaca la vigencia del texto escrito como espacio de profundidad intelectual, interpretación crítica y estímulo reflexivo, frente a una cultura de la inmediatez que muchas veces sacrifica el contenido por el impacto. En su reflexión, subraya también el papel activo que deben asumir tanto los periodistas como los ciudadanos frente a las nuevas tecnologías: no como víctimas pasivas del cambio, sino como protagonistas que pueden y deben incidir en la construcción de un ecosistema informativo más libre, riguroso y consciente.
Ritmo:¿Como valora la actual situación en América Latina en los medios impresos y digitales?
Álvaro: Lo primero que hay que decir con respecto a los medios en América Latina es que son objeto de una atroz violencia. Los medios de comunicación no solamente no son ajenos a la ola de criminalidad, a las mafias organizadas y el crimen organizado, que están campeando en muchos lugares del territorio, sino que en cierta forma los periodistas, puede decirse que son víctimas privilegiadas de esta violencia.
Pocos sectores, pocos oficios, pocas industrias se han visto tan afectadas por la violencia que se está viviendo en muchos lugares de América Latina, así que lo primero que hay que hacer es señalar y denunciar eso. Y, además, por supuesto, aplaudir el valor y coraje enorme con que los medios de comunicación están haciendo frente a esta adversidad.
Más allá de eso, creo que la industria está pasando por una transformación muy profunda; en realidad esto empezó hace ya muchos años, pero no ha terminado esa transformación. El modelo definitivo todavía no lo hemos, todos los que practicamos el periodismo, encontrado y eso a mí no me parece una mala cosa, me parece una buena cosa, significa que estamos en un periodo creativo, en un periodo dinámico, en un periodo transformador y que vamos hacia un nuevo modelo que todavía no está definido, pero que claramente se empieza a vislumbrar.
Los medios impresos hoy día tienen mucho de medios digitales, los medios impresos hoy tienen un componente audiovisual de manera que vemos que en el futuro habrá casi una especie de simbiosis entre ambas cosas, pero los medios impresos que incorporen lo digital y lo audiovisual de todas formas seguirán diferenciándose de los otros.


R:¿Como vislumbra el futuro de los medios escritos y cuáles son sus recomendaciones?
Á: Yo me atrevo a hacer pocas recomendaciones y también pocos vaticinios sobre el futuro. La historia no está escrita y es muy cambiante, muy inesperada y en el mundo, además de los medios de comunicación que es un mundo en transformación, como lo dije anteriormente, es difícil hacer pronósticos definitivos, pero yo, lo primero que diría es que no comparto el alarmismo de muchos periodistas o de muchos observadores.
Hay quienes piensan que los medios escritos están en vías de extinción, que los medios escritos están siendo superados por lo digital y lo audiovisual, yo pienso que no, creo que los medios escritos que mejor lo están haciendo son aquellos que están incorporando lo digital y lo audiovisual como instrumentos, como herramientas para seguir ofreciendo un producto que se diferencia de los medios puramente digitales o puramente audiovisuales porque tiene algo importante que ofrecer como lo tenía en el pasado. Había una época en que los medios escritos, por supuesto, en cierta forma reinaban, hoy en día tienen mucha más competencia, pero los medios escritos tienen cosas importantes que aportar y la medida en que incorporen lo que la competencia ofrece, pero al mismo tiempo lo utilice como herramienta para seguir dando un producto parecido en calidad, en profundidad, en ambición al que daban los medios escritos en la época más tradicional, yo creo que saldrán muy bien librados de esta prueba.
La prensa escrita
R:¿En qué momento se encuentra la prensa escrita en la actualidad? ¿Podría mencionar fortalezas y debilidades?
Á: Claramente una debilidad o, por lo menos, aparente debilidad es que tiene un impacto menos abarcador, menos amplio, menos multitudinario, que el que tienen los medios audiovisuales y los medios digitales. Pero como decía anteriormente, si saben utilizar como herramienta lo audiovisual y lo digital y no hacer de eso un fin en sí mismo, simplemente un medio hacia otra cosa, entonces esa debilidad se volverá una fortaleza. ¿Y cuál es su principal fortaleza? Yo creo que su principal fortaleza es que ofrece una seriedad, una calidad interpretativa, pero también noticiosa, y una cualidad reflexiva que no tiene ningún otro medio. El efecto de un medio escrito, me parece a mí más profundo, más sólido que el efecto que tiene lo digital y lo audiovisual que son de mayor impacto en lo inmediato, pero también más efímeros.
Cuando uno lee un buen texto escrito, ya sea noticioso o se trate de un comentario, uno se siente más estimulado una vez que ha terminado la lectura, que lo que ocurre cuando uno ve un medio digital o un medio audiovisual y se siente muy impactado por él, porque ese efecto, aunque en lo inmediato es muy impactante, se diluye rápidamente, no tiene ese efecto duradero que tiene la prensa escrita; diría que ahí está la mayor fortaleza.
“Hay quienes piensan que los medios escritos están en vías de extinción, que están siendo superados por lo digital y lo audiovisual, yo pienso que no, creo que los medios escritos que mejor lo están haciendo son aquellos que están incorporando lo digital y lo audiovisual como instrumentos, como herramientas para seguir ofreciendo un producto que se diferencia de los medios puramente digitales o puramente audiovisuales porque tiene algo importante que ofrecer como lo tenía en el pasado”.
R:¿Cuál es el papel de la IA en la transformación del periodismo? ¿Hay amenaza para los medios tradicionales?
Á: Yo creo que una vez más, es decir, la tecnología es un instrumento, la tecnología no es un fin en sí mismo; si el periodismo sabe entender eso, la inteligencia artificial será una herramienta maravillosa para seguir ofreciendo un producto de enorme calidad. Los medios que pone en manos del periodismo la inteligencia artificial son extraordinarios y potencialmente infinitos y si uno sabe abordar eso con un sentido de lo que es más importante, menos importante, un sentido de lo que quieren los lectores, un sentido de qué cosa constituye un periodismo serio, riguroso, fiable y qué cosa constituye lo contrario, entonces la inteligencia artificial no solamente no tiene por qué ser una amenaza, sino que se puede convertir en algo extraordinariamente beneficioso.
Ahora, sí está jugando un papel en la transformación del periodismo, evidentemente, ¿no? La inteligencia artificial pone en manos del periodismo una información, unos conocimientos y una inmediatez de resultados con los que ningún periodista de medio escrito hubiera podido soñar hace 10 años o 20 o 40, de manera que me parece que el rol transformador es extraordinario.


R:¿Considera que la IA puede ayudar a combatir la desinformación o, por el contrario, presenta un riesgo mayor de credibilidad para los medios?
Á: Las dos cosas potencialmente. Hemos visto cómo se está utilizando la tecnología para desinformar, para instalar verdades que son mentiras, para confundir, para manipular procesos electorales, para calumniar y difamar o para lo contrario, para ensalzar y elogiar o, regímenes, instituciones, organizaciones o personalidades que son abominables, es decir, la inteligencia artificial puede ser utilizada, por supuesto, para todo eso, pero en buenas manos puede significar exactamente lo contrario, puede significar una manera de defendernos contra la desinformación, de defendernos contra la manipulación informativa y de, además, combatir a los medios con los cuales los regímenes autoritarios quieren cercenar y limitar la libertad de expresión.
Yo creo que la inteligencia artificial permite hoy a los ciudadanos defenderse mejor contra estados autoritarios que tratan de socavar la libertad de expresión, la libertad de información y la libertad de prensa, pero, por supuesto, también es cierto que da a los regímenes que buscan eso unos instrumentos muy poderosos para combatir la libertad; pero en última instancia, si nosotros renunciáramos a la tecnología solamente por el riesgo de que las malas personas, los malos gobiernos y las malas instituciones se apoderen de ella, no solamente no impediríamos que se apoderen de ella, sino que nos privaríamos nosotros mismos de la mejor manera de defendernos o de competir contra esas fuerzas oscuras. Así que yo creo que hay que celebrar la inteligencia artificial, que no hay que temerle; pero, por supuesto, hay que ser profundamente conscientes de los riesgos que entraña y por eso prepararnos para combatir el uso indebido de la inteligencia artificial para desinformar o manipular.
“Lo primero que hay que decir con respecto a los medios en América Latina es que son objeto de una atroz violencia, pues no solamente no son ajenos a la ola de criminalidad, a las mafias organizadas y el crimen organizado, que están campeando en muchos lugares del territorio, sino que, en cierta forma, los periodistas, puede decirse que son víctimas privilegiadas de esta violencia”.







