La historia de Pana, un banco digital con propósito, es también la historia de millones de latinos que han enfrentado barreras para acceder al sistema financiero en Estados Unidos. Su fundador, Piero Del Risco, experimentó en carne propia lo que significa estar excluido del sistema bancario en el país más poderoso del mundo, pese a su amplia trayectoria en el sector financiero.
Durante su etapa como líder de Banca Digital en Scotiabank para América Latina, Del Risco vio cómo los productos financieros bien diseñados pueden transformar vidas. Sin embargo, su llegada a Estados Unidos reveló otra realidad: sin número de seguro social, abrir una cuenta bancaria era casi imposible. Trámites engorrosos, largas esperas y poca comunicación marcaron su experiencia.
Esa vivencia lo llevó a conversar con amigos y familiares, descubriendo que su caso era apenas uno más entre millones. Desconfianza hacia los bancos, altas comisiones, trabas culturales y dependencia del efectivo o giros postales eran parte del día a día de muchos latinos. En un país donde las oportunidades dependen en gran medida del acceso financiero, esta exclusión representaba un problema profundo.
Con este diagnóstico en mente, Del Risco reunió a un grupo de expertos hispanos en tecnología financiera –todos inmigrantes– y decidieron crear una solución propia: Pana, un banco digital ideado desde la experiencia y las necesidades de la comunidad latina, que muchos bancos tradicionales consideran “poco rentable”.
Pero construir una fintech en Estados Unidos no es tarea sencilla. Uno de los mayores desafíos fue el marco regulatorio. La mayoría de los bancos exigen un número de seguro social o un ITIN para abrir una cuenta. Pana rompió ese paradigma, desarrollando una tecnología propia capaz de validar más de 100 tipos de documentos de identidad, incluyendo pasaportes extranjeros. Esta innovación ha permitido que miles de personas sin documentos tradicionales puedan acceder por primera vez a una cuenta bancaria.
Además de sortear lo legal, otro gran reto ha sido destacar en un mercado saturado. En lugar de competir por los canales tradicionales, Pana apostó por construir relaciones reales con las comunidades. A través de alianzas estratégicas, uso de inteligencia artificial para entender mejor a sus usuarios y una experiencia digital adaptada culturalmente, ha logrado establecer una conexión genuina con su público.
Los servicios que ofrece Pana están diseñados para responder a problemas reales: desde abrir una cuenta en dólares desde el celular sin seguro social, hasta enviar dinero a más de 27 países, 5,000 bancos y más de 214,000 puntos físicos. También permite recibir depósitos en más de 100 localidades, lo que representa una solución concreta para quienes antes dependían del efectivo. Gracias a Pana, muchos latinos pueden ahora cobrar su salario directamente en una cuenta bancaria y enviar dinero a sus familias sin pagar comisiones abusivas.
Su modelo de negocio se basa en márgenes por servicios como el cambio de divisas y transferencias, así como en alianzas con comercios. A mediano plazo, planean ofrecer productos financieros complementarios: tarjetas, seguros, créditos y soluciones para pequeños negocios.
Pana ha encontrado en las remesas su punto de partida. Representan no solo una transacción financiera, sino un lazo emocional muy fuerte. Los latinos envían hasta el 20% de sus ingresos a sus países de origen. Pana se ha convertido en la primera plataforma que ofrece una experiencia integrada para quien envía y quien recibe, dándoles acceso a cuentas en dólares y a herramientas financieras modernas.
Mirando al futuro, Pana tiene un objetivo ambicioso: convertirse en la plataforma financiera más inclusiva para la diáspora latina y sus familias en América Latina. En los próximos cinco años, planean estar presentes en los principales corredores migratorios del continente, con una oferta robusta de servicios financieros.
La historia de Pana demuestra que la inclusión financiera va más allá del acceso: se trata de dignidad, oportunidad y pertenencia. Para muchos latinos, Pana no es solo una app, es su primer paso hacia una vida más estable, segura y próspera.



