Armoniosa
Los pilates y el yoga no son solo ejercicios físicos, son disciplinas que invitan a reconectar el cuerpo con el alma, a bajar el ritmo y a recuperar un equilibrio genuino. Practicarlos implica detenerse, respirar con intención y escucharse, algo esencial en medio de la vida acelerada.
Por su parte, los pilates aportan precisión y control al movimiento, fortalecen el core, mejoran la postura y trabajan los músculos de manera profunda, previniendo lesiones y reeducando el cuerpo para moverse con mayor conciencia y elegancia.
En esta conversación, Mariela Cabrera, CEO de Elem Studio, nos comparte su visión y nos habla de los grandes beneficios que se obtienen al integrar el pilates y el yoga como parte de un estilo de vida saludable.
Mariela Cabrera nos expresa que su principal impulso para fundar Elem Studio fue la falta de un lugar para practicar pilates y yoga de una forma especializada en la ciudad de Santiago.
“Yo lo practico desde hace muchos años y, de hecho, durante mi embarazo fue el ejercicio que más me acompañó. Al vivir esa experiencia tan de cerca, entendí el impacto real que puede tener en personas de todas las edades y condiciones. Pensé: Santiago necesita esto. Un espacio con instructoras certificadas, con experiencia y accesibles”.


Lo que diferencia a Elem Studio de otros lugares para practicar estas disciplinas es la flexibilidad de horarios, ya que ofrecen clases a todas horas del día, lo que hace sea más accesible al público.
“La idea es que, si vas caminando, tienes un espacio en tu agenda y quieres entrenar, puedas entrar y encontrar una clase disponible”.
Según manifestó Mariela, su equipo de entrenadores es un punto clave, por lo que hizo un gran esfuerzo para contratar instructores certificados con experiencia en patologías, condiciones especiales y manejo correcto de los equipos de pilates.
Los pilates son una combinación de disciplina, mente y cuerpo, ya que es una disciplina física porque fortalece y equilibra el cuerpo, pero también es una herramienta mental porque te obliga a conectar contigo mismo. Además, con el tiempo se va convirtiendo en una filosofía de vida al aprender a movernos con conciencia. “En Elem tratamos de transmitir eso a través de cada detalle: desde la forma en que se guían las clases, el énfasis en la respiración y la alineación, hasta el ambiente del estudio, desde que entras a recepción. Queremos que cada persona se sienta acompañada, escuchada y en un espacio seguro donde el bienestar no sea solo físico, sino integral.
Uno de los mitos más grandes que existen alrededor de esta disciplina es que los pilates son solo para el público femenino, algo que no es cierto, ya que la disciplina la pueden practicar ambos géneros. Pueden practicarlo, hombres, atletas, personas mayores, principiantes y quienes buscan rehabilitación o prevención de lesiones. Es una disciplina que se adapta a cada cuerpo y necesidad, y sus beneficios van mucho más allá de lo estético.
Para aquellos que desean iniciarse en el mundo de los pilates para sentirse mejor y menos abrumado, Mariela recomienda iniciar con algo simple como mover el cuerpo de forma consciente durante 20 a 30 minutos y respirar de manera intencional.
“No tiene que ser perfecto ni intenso. Puede ser una clase suave, una caminata o estiramientos. Lo importante es crear el hábito y entender que el bienestar no se trata de hacerlo todo a la vez, sino de ser constante y amable con uno mismo”.





