Desde la penumbra del invierno hasta el corazón vibrante de Manhattan, el encendido del árbol del Rockefeller Center es mucho más que un ritual decorativo: es un gesto colectivo de esperanza. La tradición, nacida en 1933, se renueva cada diciembre con un abeto noruego elegido con esmero. Este año, el abeto llegó desde East Greenbush, Nueva York: 75 pies de altura y 11 toneladas de presencia majestuosa, cubierto con más de 50 000 luces LED y coronado por una estrella Swarovski que parece flotar sobre la ciudad.
La ceremonia, celebrada el 3 de diciembre, no consiste en pulsar un interruptor, sino en un espectáculo transmitido en vivo, con música, artistas invitados y miles de personas reunidas bajo el frío, esperando el instante exacto en que la oscuridad se rinde ante la luz.
Este acto marca el inicio oficial de la temporada navideña. Y aunque el árbol brillará hasta mediados de enero, cada luz encendida guarda una historia: la generosidad de quien lo donó, la emoción compartida entre turistas y neoyorquinos, y ese abrazo urbano que transforma la Plaza Rockefeller en un santuario luminoso en pleno invierno.
La magia de los mercados navideños


Los mercados de Navidad son pequeños mercados levantados contra el frío. Nacieron en la Europa medieval como puntos de intercambio y hoy sobreviven como refugios del espíritu festivo: luces cálidas, madera antigua, especias en el aire y voces que suenan a villancicos. En ellos, la Navidad no se compra, se respira. Son espacios donde la tradición resiste al vértigo moderno y recuerda que celebrar también es reunirse.
Uno de los más emblemáticos es el Christkindlesmarkt de Núremberg, Alemania, activo desde el siglo XVI. Famoso por su pan de jengibre y sus figuras artesanales, conserva normas estrictas para proteger su autenticidad. En Estrasburgo, Francia, el “mercado de los mercados” convierte la ciudad en un escenario medieval iluminado, reafirmando su título de Capital de la Navidad.
Egipto inaugura dos estatuas colosales restauradas de Amenhotep III en Luxor


Egipto presentó dos estatuas colosales de alabastro del faraón Amenhotep III, dinastía XVIII, tras veinte años de restauración y su retorno al templo funerario del rey, junto a los colosos de Memnón en Luxor. Las figuras, de entre 13,6 y 14,5 metros, fueron instaladas en el tercer pilono del complejo, al sur de las necrópolis tebanas. Halladas fragmentadas y dañadas por sedimentos y agua salina, comenzaron a recuperarse en 2006 por un equipo internacional que aplicó limpieza, escaneos 3D y reensamblaje de bloques dispersos. En 2025, las piezas fueron elevadas a su emplazamiento original siguiendo estándares internacionales. El proyecto incluyó la recuperación de bases de granito, la restauración de 280 imágenes de la diosa Sejmet y el hallazgo de dos esfinges calizas en proceso de conservación.
Hito histórico de la arqueología etrusca


Un equipo del Museo Nacional Etrusco de Villa Giulia y la Universidad Sapienza de Roma logró mapear por primera vez la red de túneles subterráneos de Veio, antigua ciudad etrusca rival de Roma, utilizando tecnología robótica y escáneres LiDAR. El estudio reveló que los cuniculi formaban un complejo sistema hidráulico con canales, cisternas y pasajes estratégicos, demostrando un alto nivel técnico en la gestión del agua y el territorio. El hallazgo replantea el papel de Veio frente a Roma y abre nuevas vías para la conservación y el análisis del patrimonio arqueológico.
Descubrimiento sin precedentes en China: un taller milenario repleto de oro


Arqueólogos chinos hallaron en Sanxingdui, provincia de Sichuan, un taller artesanal de más de 3000 años de antigüedad que concentró durante siglos la producción de oro, jade y piedras talladas del antiguo Reino Shu. El espacio, ubicado cerca de los famosos pozos de sacrificio, funcionó como un centro productivo altamente organizado, con hornos, cimientos y zonas de procesamiento que permiten reconstruir la fabricación de algunas de las reliquias más sofisticadas de la civilización china antigua. El hallazgo confirma que gran parte de la riqueza de Sanxingdui fue creada localmente y refuerza su valor histórico, con potencial para ser reconocido como Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Invento sostenible: hojas artificiales que convierten CO₂ en combustible limpio


Investigaciones recientes han desarrollado hojas artificiales capaces de imitar la fotosíntesis natural para transformar dióxido de carbono, agua y luz solar en combustible limpio. El avance más destacado proviene de la Universidad de Cambridge, donde un sistema biohíbrido con semiconductores orgánicos y enzimas bacterianas logra producir formiato de manera estable y sin aditivos contaminantes. Esta tecnología abre nuevas posibilidades para reducir las emisiones de la industria química, disminuir la dependencia de combustibles fósiles y avanzar hacia procesos energéticos y productivos más sostenibles.
Entre miel y especias: los clásicos dulces navideños


Los dulces de Navidad son herencia cultural y rito compartido. Surgieron cuando el azúcar, la miel y las especias eran tesoros reservados para lo sagrado, y la Navidad, símbolo de cierre y renacimiento, se volvió el escenario perfecto para lo extraordinario. Así, el postre adquirió un valor ceremonial. Entre los más tradicionales destaca el turrón, de raíz árabe, elaborado con miel y almendras, emblema del Mediterráneo. El panettone italiano, nacido en Milán, celebra la espera y la mesa común gracias a su lenta fermentación. El mazapán, ligado a conventos y fiestas religiosas, combina sencillez y devoción. En Europa central y del norte, las galletas de jengibre y, cargadas de especias, evocan abrigo y protección.



