Entrevista Joel Peralta Foto Cortesía de la entrevistada
¿Qué le motiva a convertirse en psicóloga clínica y luego especializarse en adicciones y codependencia? Desde pequeña, siempre supe que mi propósito era servir y soñaba con estudiar Medicina. Los planes de Dios eran distintos. El camino de trabajar en mí misma y reconectar con mi esencia me permitió descubrir mi verdadero norte profesional. Luego, desde muy joven, escuchaba hablar sobre la Fundación Fénix y su impacto en la sociedad. Gracias a Giralda Busto de Imbert, mi madre y los miembros de la junta directiva, quienes desde hace 30 años lanzaron esta fundación con el propósito de transformar vidas y devolver esperanza, ahora no tengo dudas de que esto es lo que quiero hacer cada día de mi vida.
¿Cuál es el papel de la sociedad y la cultura en el desarrollo/mantenimiento de las adicciones y la codependencia? La sociedad juega un papel crucial en el desarrollo de las adicciones. La adicción es una enfermedad biopsicosocial, y vivimos en un entorno donde el consumo excesivo de sustancias está profundamente integrado desde una edad temprana, casi fusionado con la identidad cultural, lo que minimiza la percepción de riesgo. El estigma que rodea a la adicción como una falla moral dificulta que muchos busquen la ayuda que necesitan. Las mujeres, en su rol tradicional, suelen cargar con la responsabilidad de cuidar y satisfacer las necesidades de sus familias, experimentando culpa cuando intentan priorizar su bienestar, lo que refuerza la codependencia. Este entorno, junto con la falta de aceptación hacia la salud mental, crea condiciones propicias para que las adicciones se perpetúen.
Sabemos que cada paciente es distinto. ¿Cuál ha sido el mayor desafío que ha enfrentado en su carrera? Para mí fue fundamental aceptar el hecho de que cada paciente es el único responsable de su propio proceso; debe existir en ellos un deseo genuino de cambio, enfocarse en el presente, valorar el avance de hoy, sin proyectar ni anticipar el mañana, respetando la evolución personal de cada paciente.
Otro desafío, como presidenta de la Fundación Fénix, es aceptar la dolorosa realidad de no poder llegar a más personas por las limitaciones financieras y, a la vez, ver cómo la desinformación, la escasa visibilidad y la poca aceptación de la enfermedad impiden que muchos busquen ayuda.
Tomando en cuenta la sociedad en la que vivimos, ¿qué consejo les da a esas personas que no se atreven a buscar ayuda para enfrentar sus adicciones? Validar que sentir miedo es normal y que este miedo es parte del proceso. Reconocer que la negación actúa como el abogado de mi enfermedad e identificar que estamos atrapados en conductas que, a pesar de las consecuencias, no podemos detener. Desestigmatizar la enfermedad y buscar ayuda es un acto de coraje. Es hora de ver la adicción como lo que es, una enfermedad y tratarla como tal.
Vemos que será parte de The Women Experience y que tendrá una conferencia sobre la relación con los dispositivos y las redes sociales. ¿Podría darnos unas leves pincelas del tema que estaría tratando? Exploraremos cómo la tecnología puede convertirse en un distractor o una herramienta de evasión ante lo que vivimos. Discutiremos la importancia de la regulación emocional, la conexión con uno mismo y la vigilancia consciente para vincularnos de manera saludable con ella. Aprenderemos a valorar nuestro bienestar y establecer límites sanos.



