“La ingeniería trabaja al servicio de la emoción”
Dino Campagna, es ingeniero civil con más de 35 años de trayectoria. Fundador y presidente de Campagna Ricart & Asociados, ha liderado proyectos emblemáticos de ingeniería, arquitectura y desarrollo inmobiliario en la República Dominicana, incluyendo el St. Regis Cap Cana Resort & Residences, considerado un nuevo referente de hospitalidad y lujo sostenible en el Caribe.
Texto: Joel Peralta Fotos: Mario Pérez Reyes Estilismo: Juan Manuel Polanco Agradecimientos: Ingenieros Julio Bobadilla, Álvaro Espaillat, Pedro Fernández, Gianmarco Campagna, Anita Almonte, José Cabrera, Jonathan Lora, Aldo Boyá, Jesús Espinosa, Lumier Ramírez, Francisco Fuentes, Radhamés Soto y todo el equipo de TLDI; Arq. Starling Morel, entre otros. Alexandra y todo el equipo de AG Interiores. Arquitectas Laura Pérez, María Elena Liriano, Liliana Ortiz, Marlene Quiñones, María Laura Báez y Paola Méndez. Marriott International. Equipo de Ventas: Sophy Yeara, Aarón Navarro, Salomón Sanz, Betty De los Santos.
“La sostenibilidad no es una moda, es un deber. Los avances más valiosos son los que prolongan la vida útil de las edificaciones y reducen su impacto ambiental”.


Con una trayectoria que combina rigor técnico, sensibilidad estética y una visión profundamente humana del espacio, el ingeniero Dino Campagna se ha consolidado como una de las figuras más influyentes del desarrollo inmobiliario en la región. Desde su liderazgo en proyectos de gran envergadura como el St. Regis Cap Cana, Park Towers, Torres Ayres y otras destacadas obras residenciales y turísticas, ha demostrado que construir va mucho más allá de levantar estructuras: se trata de crear experiencias, de transformar el paisaje y de dejar huellas que perduren en el tiempo. En esta conversación exclusiva, Campagna reflexiona sobre la evolución del lujo, la sostenibilidad, el poder de la innovación y, sobre todo, el arte de construir confianza.
R: A lo largo de su carrera ha liderado proyectos que combinan ingeniería, visión y sensibilidad estética. ¿Cuál diría que fue el punto de inflexión que definió su forma de entender la construcción y el desarrollo inmobiliario?
DC: Cuando iniciamos nuestra actividad de construcción y promoción de proyectos, hace 30 años, el mercado, salvo muy raras excepciones, solo ofrecía productos, interesantes, pero impersonales, donde las fachadas eran repetitivas y los nombres de las torres eran, literalmente, números.
Entonces, entendimos que ahí había una oportunidad, un nicho que consistía en ofrecer productos personalizados con sello arquitectónico propio, diferenciados uno de otro, en sus estilos, fachadas, espacios, terminaciones, áreas comunes, distribuciones, etc., donde el adquiriente pudiera verse reflejado y sentirse orgulloso de donde iba a vivir y del nivel de terminación de sus espacios.
Ese fue nuestro punto de inflexión y nos sentimos muy satisfechos de los resultados obtenidos. Creemos haber demostrado que el mercado reaccionaba positivamente ante esta nueva visión del desarrollo inmobiliario, y otros promotores entendieron que, aunque fuera más costoso, y sobre todo más difícil de construir proyectos novedosos y diversos, el público estaba dispuesto a pagar más por esa diferenciación. Creemos haber aportado un granito de arena para que nuestra ciudad sea, hoy en día, más interesante y diversa.
“Creemos haber aportado un granito de arena para que nuestra ciudad sea, hoy en día, más interesante y diversa”.


R: ¿Cómo ha transformado la tecnología la manera en que se conciben y ejecutan los proyectos de ingeniería?
DC: La tecnología ha cambiado nuestra forma de evaluar, pensar y de decidir. Hoy podemos prever, modelar y corregir antes de ejecutar. Las herramientas digitales permiten mayor precisión, eficiencia, control de calidad y, sobre todo, economía en el costo final de una obra y en el resultado.
Sin embargo, la tecnología solo tiene sentido si se combina con el oficio humano: la observación, la experiencia y el criterio. En CRA creemos en esa alianza entre lo digital y lo artesanal, porque una buena obra sigue naciendo del ojo y la mano del ingeniero.
R: El uso de materiales inteligentes y sostenibles es una tendencia creciente en el mundo. ¿Qué avances considera más prometedores para lograr edificaciones más eficientes y respetuosas con el medioambiente?
DC: La sostenibilidad no es una moda, es un deber. Los avances más valiosos son los que prolongan la vida útil de las edificaciones y reducen su impacto ambiental. Sistemas de cerramientos de alta eficiencia térmica y acústica, sistemas de aire acondicionado de alta eficiencia, energías limpias, techos verdes, arquitectura bioclimática, captación de agua de lluvia, etc., son pasos concretos hacia ese futuro.
La verdadera sostenibilidad está en hacer bien las cosas desde el principio, pensando en el mantenimiento, el entorno y el legado que quedará cuando ya no estemos.




R: En proyectos de hospitalidad de lujo, la ingeniería no solo sostiene estructuras, sino también experiencias. ¿Qué papel juega la ingeniería en la creación de atmósferas que definan el carácter de un lugar como St. Regis Cap Cana?
DC: En un proyecto como St. Regis Cap Cana, la ingeniería trabaja al servicio de la emoción. El visitante no ve la estructura, pero la siente en el confort, el silencio, que permiten los aislamientos acústicos, la calidez de iluminación, la temperatura perfecta, el control de humedad en las habitaciones, o en las correctas terminaciones.
Si a eso tú le agregas un estrecho diálogo con los decoradores de interiores, entonces el resultado es el que desean los apasionados leales del estilo de vida St. Regis.
El huésped del St. Regis es aspiracional, es alguien que crea ideas, negocios y cultura. Es alguien que busca lo inesperado, en vez de lo obvio; la experiencia, en vez de lo extravagante; la substancia sobre el estatus. Busca el servicio impecable en un ambiente de relajación, calidez y confort.
“En Campagna Ricart & Asociados creemos en esa alianza entre lo digital y lo artesanal, porque una buena obra sigue naciendo del ojo y la mano del ingeniero”.
R: El concepto de lujo ha evolucionado; ya no se trata solo de opulencia, sino de autenticidad, diseño y propósito. ¿Cómo percibe esta transformación en el mercado inmobiliario dominicano y del Caribe?
DC: El lujo auténtico hoy está en lo verdadero, funcional y bien hecho. Ya no es ostentación, es coherencia: diseño con sentido, materiales nobles y experiencias que reflejen una forma de vida.
En el Caribe y en República Dominicana ese cambio se siente. Los huéspedes que nos visitan y los compradores de las residencias buscan proyectos con alma, que hablen del lugar, del tiempo y, sobre todo, que tengan historia con arraigo cultural.


R: ¿Qué valores considera esenciales para que un proyecto mantenga su relevancia y su impacto con el paso del tiempo?
DC: Los valores no cambian: verdad, disciplina y respeto. La verdad en el producto, la disciplina en la ejecución y el respeto por el entorno y las personas. Además, el valor humano del equipo es irremplazable. La ingeniería no es una ciencia fría: es una cadena de decisiones donde la ética y la pasión definen el resultado. En la oficina repetimos una frase que nos guía: “perseguir la excelencia ante todo”. Con autoridad, perseverancia, dirección y supervisión. Eso es lo que deja huella.
“En la oficina repetimos una frase que nos guía: perseguir la excelencia ante todo, Con autoridad, perseverancia, dirección y supervisión. Eso es lo que deja huella”.
R: The Astor Collection se presenta como la joya más exclusiva del proyecto. ¿Qué la distingue dentro del universo St. Regis Cap Cana y qué la convierte en una propuesta única?
DC: The Astor Collection representa el punto más alto de la experiencia residencial del St. Regis Cap Cana. Cada residencia fue concebida con un equilibrio entre privacidad, diseño y conexión con el paisaje. Su exclusividad no está en la opulencia, sino en lo curado: materiales seleccionados, vistas que parecen enmarcadas y un diseño que respira naturalidad y quietud. Es el tipo de obra que trasciende modas, tendencias y estilos. Estas residencias dialogan con el paisaje, mimetizándose con el campo de golf y el mar. Los niveles aterrazados crean ventilación natural y permiten el disfrute de las visuales hacia un entorno paradisiaco. Pero de igual manera, las demás residencias han sido acogidas con mucho entusiasmo, por un mercado conocedor y exigente, con amplias vivencias en los más exclusivos destinos turísticos del mundo.
R: Hemos oído que el St. Regis Cap Cana ha tenido, en poco tiempo, una increíble transcendencia internacional. ¿Es así? Cuéntenos.
DC: Bueno, yo también tengo esa percepción. Por el momento diría que ha recibido muchos reconocimientos internacionales, como el Built Design Awards en Arquitectura, premio muy importante pues participan proyectos de todos los continentes; el American Property Awards en la categoría de Construcción y Diseño de un nuevo hotel en 2025; el Ahead Award en la categoría de Espacios para Eventos, entre otros. Localmente, reconocido por los premios Construgala.
Y ni hablar de lo dicho por David Marriott, CEO de Marriott International, quien nos opera eficientemente el hotel. En una visita que hizo a St. Regis, un mes antes de abrir, se expresó de una manera que nunca nos la hubiéramos esperado, pues dijo que reconoce al complejo como el mejor de la región y uno de los mejores del mundo..


Creo que es un reconocimiento a la interacción de muchos profesionales válidos, como son el Arq. Acebal en arquitectura, AG Interiores; Alexandra y su equipo, en los interiores, poniendo toda su alma, pasión y sensibilidad en todas las decisiones, en cooperación con la empresa canadiense Chapi Design y todas las grandes empresas de ingeniería y administración de proyectos que nos acompañaron, así como el eficiente e íntegro manejo de nuestros socios en ese proyecto, Pioneer, en las personas de Yamil y Héctor, el apoyo del Banco de Reservas, etc. Y ni hablar del comprometido trabajo del equipo CRA, del que me siento muy orgulloso y agradecido.
Mencionando a Ale, me acuerdo, lo mucho que compartimos en Roma en el 1989 y cómo Rosanna Rivera, mi prima Gina D’Alessandro y Melba Vicens se confabularon (literalmente) para que la unión entre Ale y yo se iniciara y se materializara felizmente. ¿Qué te digo? Gracias a ellas por la gestión (risas) y por la seguridad que tenían de la unión de esta, entonces, joven pareja. No se equivocaron, mi vida cambió y aquí seguimos, enamorados como antes, como nunca y como siempre, y con una bella familia que Dios nos ha puesto en nuestras manos, para encauzarla y amarla.








“El verdadero valor de una obra no está en la técnica, sino en la confianza que genera”.
R: El futuro del Caribe dependerá de cómo logre equilibrar desarrollo, sostenibilidad y diseño. ¿Cómo imagina la evolución de la ingeniería y el desarrollo inmobiliario de lujo en la próxima década?
DC: El futuro apunta hacia proyectos más integrados, donde el diseño, la tecnología y el respeto ambiental convivan naturalmente. Al Caribe le sobraría para ser un referente mundial, con tan solo una eficiente planificación y un compromiso serio con la sostenibilidad. Creo que veremos menos densidad, más áreas verdes y más arquitectura vinculada al paisaje, con un lujo más silencioso, humano y duradero. Nuestro país ha madurado mucho y cada vez tiene más consciencia de que no basta “tenerlo todo”, sino que hay que preservarlo.
R: ¿Con esa trayectoria tan prolija e innovadora, me imagino que ya tiene en carpeta nuevos proyectos?
DC: Tranquilo, todo a su tiempo… (sonríe). Estamos terminando unas villas, residencias y, sobre todo, Torres Ayres, cuyo resultado final impactará a quienes han confiado en nosotros. Ya tenemos en carpeta 3 o 4 iniciativas adicionales y serán lanzadas en su momento oportuno.


R: ¿Cuál es el legado que le gustaría dejar para las futuras generaciones?
DC: Quisiera dejar obras que hablen bien de su tiempo y de las personas que las hicieron. Pero más que edificaciones, me interesa dejar un método y una ética: trabajar con honestidad, cuidar el detalle y cumplir la palabra dada y con lo ofrecido. Siempre nos han dicho que el resultado final de un proyecto nuestro supera los renders utilizados para su promoción, y eso nos enorgullece. El verdadero valor de una obra no está en la técnica, sino en la confianza que genera.
La confianza, cuando se gana, se vuelve los cimientos de todo. En el sentido tangible de las experiencias, estoy escribiendo un libro sobre lo que, a nuestro criterio, es una correcta ejecución de las diversas actividades y terminaciones en las construcciones de calidad. Lo visualizo como un reto y un compromiso que espero tener la dicha de concluir para el uso de aquellos jóvenes a quienes el tema les apasione.
Confesiones Íntimas
Un libro… “Las Memorias de Adriano”, de Marguerite Yourcenar.
La familia es… La razón de esperar con ilusión cada nuevo día, amor cómplice e incondicional, y cuando llegan los nietos, oportuna y merecida recompensa del Creador.
Una canción… “Merengue de cuna”, de Juan Luis. Muy pocos la conocen. ¡Óiganla!
Para vacacionar… La voz del mar le habla al alma.
Un monumento… El Panteón. Genialidad de la ingeniería romana que perdura y asombra, aún dos mil años después.
El éxito… La capacidad de identificar las oportunidades y el tener la preparación, el atrevimiento y la valentía de enfrentarlas con tenacidad y pasión.





