Con una carrera que abarca cine, televisión y teatro, Meta Golding, quien recientemente visitó el país como invitada especial del Festival de Cine de FUNGLODE, ha construido un recorrido marcado por la intención y la profundidad. Reconocida por su participación en The Hunger Games y por interpretar figuras históricas de enorme peso simbólico, la actriz define su experiencia en la industria como un equilibrio entre el privilegio y la lucha. Como mujer y mujer de color, reconoce que su presencia en pantalla ha significado, muchas veces, abrir espacios y trazar nuevos caminos, siempre desde la gratitud por poder contar historias que importan.


Para Golding, la actuación ha sido tanto un honor como un desafío. “Ha sido maravilloso, pero también una lucha”, confiesa. Como mujer y mujer de color, reconoce que su camino ha implicado abrir espacios que antes no existían, trazar nuevas rutas para quienes vienen detrás. Aun así, habla desde la gratitud: “Me siento profundamente agradecida de poder ser actriz y contar historias”.
Inicios en la actuación
Su vocación nació temprano, aunque no de manera tradicional. Antes de los escenarios y las cámaras, Meta Golding fue atleta de alto rendimiento y patinadora artística. Su infancia estuvo marcada por la disciplina, la competencia y la constante preparación física. “Siempre estaba entrenando, siempre actuando de alguna forma. El cuerpo era mi herramienta para contar historias”, explica. Cuando decidió dejar el patinaje, sintió que toda esa energía necesitaba un nuevo cauce. El teatro local fue la respuesta inmediata.
Ese primer contacto la llevó, casi sin transición, a asumirse como actriz. Más adelante estudió Relaciones Internacionales en la Universidad de Cornell, aunque el teatro volvió a encontrarla allí. “Era inevitable. Hacía todas las obras posibles. Siempre fue parte de mi vida, y las puertas se fueron abriendo de esa manera”, recuerda.


Al elegir un personaje, Golding se guía por una premisa clara: la evolución. Le atraen aquellos roles que permiten ver al personaje iniciar en un punto y transformarse a lo largo de la historia. “Me interesa interpretar personajes con corazón, que aprendan, que crezcan”, afirma. También valora profundamente el equipo creativo, la escritura y el sentido colectivo del proyecto.
Entre sus interpretaciones más significativas destaca haber dado vida a Rosa Parks en una obra de ficción histórica. “Cuando interpretas a alguien que significa tanto para tantas personas, el trabajo adquiere un peso distinto, más profundo”, explica. Sin embargo, Golding disfruta igualmente de los contrastes. Actualmente interpreta a una villana en el western Ransom Canyon, un rol que define como “divertidísimo”, mientras que en una serie médica encarna a una mujer competente que lucha por transformar el sistema de salud estadounidense.


¿Heroína o villana? Para ella, la respuesta es clara: humanidad. “Prefiero interpretar seres humanos. Todos tenemos luz y oscuridad”. Incluso figuras históricas admiradas, como Rosa Parks, rompieron reglas para lograr cambios. “No veo a las personas en términos absolutos de bien o mal. Me interesan las capas”.
Al recordar uno de sus papeles más exigentes, menciona The Hunger Games, no solo por su impacto cultural, sino por el rigor físico que implicó. Entrenó con el mismo equipo responsable de las coreografías de The Matrix, aprendiendo a luchar desde cero. “Fue durísimo, pero increíble. Esa es una de las maravillas de esta industria: siempre estás aprendiendo algo nuevo”.


Mirada al futuro
Hoy, Meta Golding mira hacia el futuro con interés en la televisión y las narrativas de largo formato. Está desarrollando una serie propia, convencida de que este medio permite explorar personajes y conflictos con mayor profundidad.
Sobre la evolución de la mujer de color en Hollywood, su mirada es honesta y lúcida. Reconoce avances importantes, pero también retrocesos y resistencias. “Hemos visto crecimiento, pero también una reacción en contra. Por eso es vital seguir creando, contar nuestras propias historias, apoyarnos y no detener la conversación”.



