En una época en la que la belleza suele medirse por la apariencia, la Dra. Giselle Escaño ha construido una trayectoria que invita a mirar más allá del espejo. Especialista en nutriología clínica y medicina estética, autora del exitoso Método Gi y una de las voces más influyentes en el bienestar integral de la República Dominicana, protagoniza esta sesión de fotos realizada en el Club Hemingway, un escenario que enmarca su visión de que la verdadera transformación comienza desde el interior.
Entrevista: Joel Peralta Fotos: Simón Espinal Vestuario:Jenny Polanco y José Cristian Lagares Estilismo: Mariela Peña Barrios Maquillaje y Peinado:@stamrd @makeupy_yarlin Locación:Club Hemingway Agradecimientos: Cezara Voicilá y chef Alberto Martín
“La verdadera belleza nace desde adentro, no es solo una cuestión de apariencia, sino el reflejo de como cuidamos nuestro cuerpo, nuestras emociones y nuestra alma”.
Más allá de los reconocimientos, de su labor como presidenta de ASODEO y de su constante presencia como referente en salud y nutrición, la Dra. Gi mantiene intacta la esencia de aquella niña que soñaba con sanar a los demás. En esta conversación abre las puertas de su historia personal, comparte las convicciones que han guiado su ejercicio profesional y reflexiona sobre el profundo vínculo entre la autoestima, la alimentación, la salud y la belleza consciente.


En esta entrevista de portada descubrimos a la mujer detrás de la bata blanca: una profesional que entiende que cada paciente tiene una historia única y que la medicina debe ir más allá del tratamiento para convertirse en un verdadero acompañamiento. Con sensibilidad, honestidad y una visión profundamente humana, la Dra. Giselle Escaño nos recuerda que el mayor cambio no ocurre cuando transformamos nuestra imagen, sino cuando aprendemos a cuidar de nosotros mismos desde adentro.
Ritmo: Antes de ser la Dra. Gi que todos conocen hoy, ¿quién era Giselle Escaño y qué soñaba con hacer cuando era niña?
Giselle Escaño: Desde pequeña, siempre he sido muy apasionada, determinada, genuina, solidaria. Mami siempre me decía que andaba con un botiquín sanando a todo el mundo. Me encantaba ayudar a las personas. Creo que, incluso sin entenderlo, ya estaba sembrándose en mí la vocación por la medicina. Al mismo tiempo, había otra pasión que me llenaba: el baile. Soñaba con ser bailarina porque para mí bailar era como expresar mis sentimientos, dejar salir la alegría, la disciplina y la libertad que llevaba dentro. Ambos sueños tenían algo en común: la conexión con las personas, que es lo que más me satisface y apasiona hoy en día.
R: ¿Cuáles valores la han acompañado desde sus inicios y siguen guiando su práctica médica en la actualidad?
GE: La integridad, la empatía, la búsqueda de la excelencia y el aprendizaje continuo. Detrás de cada paciente hay una historia, miedos, esperanzas, y eso nunca debe olvidarse. Más que tratar enfermedades, mi propósito ha sido acompañar, educar y ayudar a las personas a construir una vida más saludable y plena. Ese compromiso sigue siendo el motor de mi vocación y la esencia de mi profesión.


R: Hoy se utiliza mucho el término de Beauty Inside. Pero ¿qué significa realmente para usted la belleza interior?
GE: Para mí, la verdadera belleza nace desde adentro. No es solo una cuestión de apariencia, sino el reflejo de cómo cuidamos nuestro cuerpo, nuestras emociones y nuestra alma. Cuando vivimos en equilibrio y bienestar, cultivamos la paz interior y nos movemos con propósito; entonces, esa belleza se nota en la energía, en el amor y respeto que le brindamos a los demás, y en nuestra forma de vivir.
R: Su formación reúne la medicina, la nutrición y la medicina estética. ¿Cómo se complementan estas disciplinas para ofrecer un enfoque verdaderamente integral?
GE: En la actualidad, la medicina no solo busca tratar las condiciones clínicas o patológicas de una persona, sino lograr un equilibrio y bienestar general. Con la nutrición y la medicina estética buscamos un abordaje completamente integral, en el que tomamos en cuenta no solo las condiciones nutricionales del paciente, sino también sus condiciones físicas y su estado de ánimo. De este modo, podemos utilizar técnicas estéticas no invasivas para complementar la reducción de sobrepeso y obesidad, obteniendo resultados visibles, óptimos y sostenibles en el tiempo.




“La mayor responsabilidad que tenemos los médicos estéticos es priorizar la salud y el bienestar del paciente por encima de cualquier tendencia o moda en la belleza”.
R: En su experiencia, ¿qué transformaciones observa en los pacientes cuando comienzan a priorizar su bienestar integral y no se enfocan únicamente en su apariencia?
GE: Me encanta esta pregunta, porque el cambio más notorio con esta evolución, además de lo físico, se encuentra en el estado de ánimo, la energía y la forma en la que ven la vida saludable. Se nota en el entender cómo reacciona el cuerpo con los alimentos, el alcohol y el estilo de vida, así como en la evolución de las hormonas y la transformación metabólica que ocurre con la edad. Cuando una persona logra sus objetivos aprendiendo a comer con un menú personalizado según sus necesidades nutricionales, sus emociones y sus condiciones físicas, el cambio es de por vida.
R: ¿Qué señales suele enviar el cuerpo cuando algo no está bien y que, con frecuencia, las personas pasan por alto hasta que comienzan a reflejarse en su apariencia?
GE: Los síntomas principales son la inflamación crónica, la fatiga, la pérdida de energía y la falta de motivación, lo que suele derivar en frustración.




R: Desde su perspectiva, ¿cuál considera que es la mayor responsabilidad ética de un médico estético en la actualidad?
GE: La mayor responsabilidad que tenemos los médicos estéticos es priorizar la salud y el bienestar del paciente por encima de cualquier tendencia o moda en la belleza. Debemos ser honestos y trabajar con criterio científico, preservando la seguridad y resaltando la belleza natural y la armonía de las personas.
“Cuando una persona logra sus objetivos aprendiendo a comer con un menú personalizado según sus necesidades nutricionales, sus emociones y sus condiciones físicas, el cambio es de por vida”.
R: ¿Qué actividades o espacios le permiten desconectarse de la rutina y cuidar también de su bienestar emocional?
GE: Soy muy espiritual; trato siempre de fortalecer mi fe a través de la oración y junto a mis hermanos de la comunidad. También me encantan los spas o lugares de relajación, y amo salir a cenar o comer en un buen restaurante con mis amigas. Por otro lado, soy muy activa con los ejercicios, sobre todo con el pádel, que es un deporte al que le he tomado mucho cariño.


R: A lo largo de su trayectoria, ¿cuál ha sido el reconocimiento o comentario de un paciente que más ha marcado su vida profesional?
GE: Cada uno de los pacientes que recibo en mi consulta representa una gran satisfacción en mi vida. Sin embargo, me identifico mucho con las mujeres. Recuerdo a una que llegó a mi consultorio llorando porque no se sentía bien, estaba sin energía y con la autoestima muy baja; incluso tenía problemas con su pareja en ese momento. Al ver la frustración y la ansiedad en su rostro, le dije: “Vamos a orar”. Luego comencé a evaluarla y le expliqué puntualmente el programa que haríamos.
Era una paciente que había intentado de todo para perder peso, y yo sabía que con solo 20 libras notaría una gran diferencia. Aquí lo importante no son solo las libras, sino cómo se sentía ella y cómo su relación con la alimentación impactaba en su vida y en su familia. Logramos la meta. Todavía hoy viene a sus consultas de seguimiento y siempre me agradece por su transformación, por el apoyo que recibió durante el tratamiento y por la hermosa amistad que conservamos hoy en día.


R: Después de escuchar tantas historias de vida, ¿qué le han enseñado sus pacientes sobre la belleza, la autoestima y la confianza?
GE: Mis pacientes me han enseñado que la verdadera belleza no nace de un procedimiento o de cómo nos vemos, sino de cómo se siente una persona consigo misma. La confianza y la autoestima se construyen desde el equilibrio, el bienestar, la aceptación y el amor propio. Cada paciente tiene una historia, unas inseguridades y unos sueños diferentes; por eso, antes de recomendar cualquier tratamiento, debemos escuchar, entender y acompañar. Esa es la razón fundamental por la que en mi práctica médica busco siempre un enfoque integral.
R: Finalmente, ¿qué mensaje le gustaría dejar a quienes buscan verse mejor, pero aún no han descubierto la importancia de comenzar por su bienestar interior?
GE: La belleza más poderosa es la que nace del interior. Cuida tu paz, protege tu entorno y busca asesoría nutricional con un médico capacitado; alguien que te ayude a cultivar hábitos saludables y sostenibles en el tiempo, aportándote herramientas para gestionar tus emociones y lograr un equilibrio pleno en tu vida. La belleza no es alcanzar la perfección, sino reflejar la mejor versión de quienes somos.




Confesiones Íntimas
Una canción… Difícil de contestar (risas)
“De los besos que te di” Christian Nodal.
Un Libro… Mi libro, “Método Gi: Nutre tu vida bajo tus propias reglas” #bestsellerAmazon 2024
Un lugar para vacacionar… Cayo Levantado Resort
Un Hobbie… Bailar
Una serie… “Nobody Wants This”
Un artista… Luis Miguel





