Bajo el sol intenso de una Punta Cana a la que llaman “casa”, nos acompañó la diseñadora, presentadora de noticias, modelo y actriz cartagenera, junto a su esposo, el empresario petrolero José Francisco Arata, quien colocó la primera bandera dominicana en el Everest; y Pluto, un Yorkshire terrier muy simpático, que compró por “teacup” hace unos cinco años pero la vida le hizo crecer unas cuantas pulgadas de más.