Con la entrega del mes de septiembre Hablemos de Jazz dio inicio a una mini-serie de artículos para ir visitando variadas selecciones de los considerados mejores del jazz. Iniciamos con Los Mejores Estándares del Jazz seguido de Las Mejores Vocalistas.
Para su disfrute cada artículo en esta serie cuenta con un playlist en la plataforma digital Spotify con las canciones recomendadas o comentadas en el escrito.
Con estas palabras damos inicio a nuestra entrega del mes de noviembre: Hablemos de Jazz – Los Mejores – Los Vocalistas del Jazz
El vocalista de jazz masculino es un cantante que interpreta jazz y se caracteriza por la improvisación, la flexibilidad rítmica, las armonías complejas y un fraseo que imita un instrumento musical, a menudo incorporando técnicas como el scat. Son cantantes que utilizan su voz con libertad musical, aplicando la mezcla de blues, gospel y tradiciones instrumentales del jazz a sus interpretaciones vocales.
La improvisación es un elemento fundamental, donde el vocalista crea melodías y ritmos espontáneamente, ya sea con palabras o vocalizaciones como el scat. El vocalista ha de adueñar una técnica vocal fluida que a menudo imita el sonido y las capacidades de un instrumento musical, demostrando una gran flexibilidad en el tono y la melodía. Igual, debe de hacer uso matizado y variado del ritmo, que contribuye al característico «sentido jazzístico» de la interpretación.
También estos poseen un estilo de canto más natural y conversacional, con capacidad de crear o alterar espontáneamente líneas melódicas durante una interpretación, sello distintivo del género.
Frank Sinatra, a menudo conocido como «La Voz», revolucionó el canto en el jazz con su tono suave y aterciopelado; su impecable fraseo y sus habilidades narrativas lo convirtieron en un ícono del género. Nat King Cole, conocido por su voz cálida y melódica, cautivó al público con sus emotivas interpretaciones de los estándares del jazz. Louis Armstrong, con su singular voz grave y su carisma contagioso, llevó el jazz a la corriente principal y popularizó el canto scat.
Las voces masculinas en el jazz deben superar algunos obstáculos para imponerse y les conviene mostrar una fuerte singularidad para destacarse en un panorama en el que dominan los instrumentistas virtuosos y las voces femeninas con sus timbres y fraseos a menudo espectaculares.
Con esta introducción damos a conocer nuestro listado. El mismo despliega 25 de los considerados “los mejores”. Presentaremos datos biográficos de los primeros nueve, luego los demás, y una “ñapa” con los nombres de talentosos cantantes que nos dan una gran esperanza de que el futuro será brillante para los vocalistas en el género, y a su vez para nosotros, los amantes del jazz.


1. Nat «King» Cole: 1919-1965
Nathaniel Adams Cole nació en Alabama, pero creció en Chicago donde su padre, Edward, era carnicero y diácono en la Iglesia; y su madre, Perlina Adams, era la encargada de tocar el órgano de la iglesia. Fue la única maestra de piano que tuvo Nat en toda su vida. Aprendió tanto jazz como música gospel, sin olvidar la música clásica. La familia vivía en el barrio de Bronzeville, famoso a finales de los años 20 por su vida nocturna y sus clubes de jazz. Nat visitó con frecuencia estos locales, escuchando a artistas como Louis Armstrong o Earl Hines. Inspirado por Hines, Nat inició su carrera artística a mediados de la década de los 30 cuando aún era un adolescente.
Su hermano mayor, Eddie, bajista, se unió a la banda de Nat cuando este realizó su primera grabación en 1936. Tuvieron un cierto éxito como banda local en Chicago y se convirtieron en habituales en los escenarios de los clubes. De hecho, el sobrenombre de «King» (rey) se lo dieron a Nat en uno de estos locales.
A Cole se le consideraba un pianista de jazz brillante. Un grupo compuesto únicamente por piano, guitarra y bajo en la época de las grandes bandas significó una auténtica revolución e impuso un estilo que más tarde imitarían otros grandes del jazz y del blues como Charles Brown y Ray Charles. Sin embargo, Cole no consiguió llegar al gran público hasta «Sweet Lorraine» en 1940. A principios de los años 40, el «King Cole Trio» firmó un contrato con la discográfica «Capitol Records» con la que continuó durante el resto de su carrera. En la década de los 50, la popularidad de Cole era tanta que el edificio de la «Capitol Records» era conocida como «la casa que construyó Nat».
Su primer éxito como cantante lo obtuvo con «Straighten Up and Fly Right», basada en una leyenda afroamericana que su padre había utilizado como tema para sus sermones. Se considera que esta canción es la predecesora de las primera grabaciones de rock and roll. Cole alcanzó el número uno de ventas en 1950 con la canción Mona Lisa. A partir de ese momento se inició una nueva etapa en su carrera, y se convirtió principalmente en cantante de baladas, aunque no olvidó sus raíces en el jazz. Su personalidad, voz, dicción y alcance se combinaron para hacerlo 1 de los mejores de todos los tiempos.
2. Frank Sinatra: 1915-1998
Francis Albert Sinatra (Hoboken, NJ), Frank Sinatra, The Voice, Old Blue Eyes, The Chairman of the Board.
Considerado entre los mejores cantantes populares de la historia, su repertorio se basa en la obra de los más importantes compositores populares estadounidenses (Cole Porter, Sammy Cahn, George Gershwin) y su categoría artística se fundamenta en unas cualidades interpretativas que le permiten transmitir las emociones y sentimientos implícitos en las letras de las canciones. Técnicamente, se caracteriza por su cuidada precisión en el fraseo y su dominio del control de la respiración. El rango de su voz está próximo al de un Barítono.
A Sinatra se le reconoce históricamente el haber sido el primer cantante que hace un uso consciente de los medios de amplificación del sonido con el objeto de situar su voz no ya solo por encima de las orquestas (dominadoras de la música popular estadounidense de principios del siglo XX), sino de aproximarla a la intimidad del oído del oyente. La popularidad extrema de Sinatra fue prácticamente constante a lo largo de toda su vida; no obstante, fueron los años cuarenta y cincuenta los más exitosos, siendo esta última década la considerada como su etapa de mayor calidad artística debido a su producción discográfica para la compañía Capitol.
A lo largo de su carrera profesional grabó más de 1300 canciones y recibió multitud de premios y homenajes, como por ejemplo 10 Grammys, el Premio de la Academia de Artes y Ciencias de la Grabación y la Medalla de la Libertad del gobierno estadounidense.
3. Mel Tormé: 1925-1999
El cantante, Mel Tormé, perteneció a esa saga de niños prodigios muy propios de la cultura norteamericana. Con apenas tres años de edad, ya cantaba con la orquesta de Coon Sanders, popularísima a finales de los años veinte. Aconsejado por sus maestros y dadas sus dotes técnicas, estudió varios instrumentos, entre ellos el piano y la batería. En 1942, después de estrenarse como compositor con el tema: «Lament to Love», es contratado en la orquesta de Chico Marx. Con la orquesta se trasladó a Hollywood y poco después fundó un quinteto vocal extraordinario al que llamó «The Mel-Tones» del que pasó a ser director y arreglista al poco tiempo. Fue muy destacable su versión de «What Is This Thing Called Love».
En 1948 firma por el sello Capitol y a partir de entonces, su carrera se orienta claramente hacia el jazz. A mediados de los años cincuenta, Tormé logró realizar su sueño musical, cuando llevó a feliz término su viejo proyecto de recrear el sonido del Noneto Cool de Miles Davis y Gil Evans, insertando su propia voz.
Con una personalidad propia y propietario de un sonido peculiarísimo, pronto llegaron los grandes éxitos discográficos que auparon al cantante a la primera línea del jazz vocal de la época y uno de los mejores ejemplos del sonido cool en la canción jazzistica. Mel Tormé era un artista consumado, tanto en los tiempos rápidos como en las baladas, y todavía hoy es recordado como una de las grandes voces del jazz.


4. Louis Armstrong: 1901-1971
Louis Daniel Armstrong (New Orleáns); Satchmo y Pops; se trata de una de las figuras más carismáticas e innovadoras de la historia del jazz y, probablemente, su músico más popular. Gracias a sus habilidades musicales y a su brillante personalidad, transformó el jazz desde su condición inicial de música de baile con raíces folclóricas en una forma de arte popular. Aunque en el arranque de su carrera cimentó su fama sobre todo como cornetista y trompetista, más adelante sería su condición de vocalista la que le consagraría como una figura internacionalmente reconocida y de enorme influencia para el canto jazzístico.
Él puso la vara con la cual se medirían a los cantantes que le siguieron. Su gran talento para improvisar, que lo convirtió en el más grande de los trompetistas, lo llevó al canto en forma de “Scat” que tanto usó en los 1920s. Influenciando a Billie Holiday, Bing Crosby, Frank Sinatra y a todo aquel que ha cantado Jazz desde ese entonces.
5. Johnny Hartman: 1923-1983
John Maurice Hartman tuvo en su época una relativa mala suerte. ¡Protagonista de uno de los más grandes álbumes de jazz vocal de todos los tiempos junto al genial maestro del saxo, John Coltrane – Impulse! 1963- la calidad del disco le persiguió durante toda su carrera y nunca volvería a grabar un disco mejor. Aquel álbum, modelo de sintonía entre cantante y acompañamiento – contiene la mejor versión vocal de todos los tiempos del clásico Lush Life – le persiguió durante toda su posterior carrera. Una carrera que comenzaría como cantante de las orquesta de Earl Hines a mediados de los años cuarenta y del trompetista, Dizzy Gillespie en 1947. Desde entonces soportó una carrera errática, fue un barítono intimista que atemperó la escuela del gran Billy Eckstine dedicándose por completo a la balada.
El primer disco a su nombre fue grabado en 1955 y se tituló «Songs From the Heart”, un título que indicaba claramente cuál iba a ser su camino. ¡Obligado a lidiar con el recuerdo de su encuentro con Coltrane, algunos de sus discos posteriores fueron no obstante muy buenos y especialmente el magnifico “I Just Dropped By To Say Hello” en el 1963 o el no menos brillante “The Voice That Is! de 1964.
En cualquier caso, Johnny Hartman, está por derecho propio en lo alto de una de las grande luminarias del jazz vocal y al final de su vida un par de discos con acompañantes sensibilizados por su voz le devolvieron sus virtudes.
6. Tony Bennett: 1926-2023
Anthony Dominick Benedeto, nació en la periferia de New York en 1926 y comenzó tomando lecciones de música en la calle 52 mientras trabajaba en clubes y programas de radio y televisión. En 1949 tuvo la fortuna de actuar en el «Greenwich Village» junto a Pearl Bailey y fue contratado por Bob Hope por unos días. Recomendado por este, envío una grabación privada al director artístico del sello Columbia que lo contrató nada más oírlo. Tony Bennett comenzó su fulgurante carrera de baladista influenciado por artistas de la talla de Billy Eckstine y Mel Tormé.
Sus primeros discos fueron premonitorios de la calidad de su arte vocal y rápidamente surgió la inevitable comparación con Frank Sinatra. Este último declaró un día que Tony Bennett era el mejor cantante del mundo.
La cima del canto jazzistico para Tony Bennett llegó en la década de los setenta cuando grabó un discos imprescindibles en su carrera para el sello Fantasy con el pianista, Bill Evans. El resultado fue una obra maestra de dos maestros de la balada en un mano a mano, intenso y sin concesiones. Tony Bennett, también grabó en los años noventa un disco en homenaje a su querido amigo y maestro, Frank Sinatra titulado: «Perfectly Frank» que consiguió un «Grammy» y que es un modelo de equilibrio del canto jazzistico.
Bennett, un cantante chapado a la antigua, un conformista conservador y que sin embargo fue capaz de grabar un disco en directo para la MTV titulado: «Unplugged» y que encima le salga bueno.


7. Joe Williams: 1918 – 1983
Joseph Goreed (Joe Williams) a mediados de los años treinta formó su propio grupo vocal, los «Jubilee Boys». En 1939, inicia el camino del canto jazzistico cuando colaboró puntualmente con la orquesta del saxofonista, Coleman Hawkins. En los siguientes años canta con las orquestas de Lionel Hampton, Andy Kirk, Bud Jonson y Red Saunders. No fue hasta 1950-1951, cuando grabó las primeras sesiones de grabación a su nombre el disco titulado: «Everyday I Have the Blues», un álbum que recibió los elogios de toda la crítica.
Luego vuelve a ser cantante de orquesta y se une a la de Count Basie, donde graba sus primeros éxitos, entre los que destaca, el famoso «Every Day» y «All Right», donde es muy valorado su estilo suave y refinado, e intenso y espontáneo a la vez. Con la orquesta de Count Basie, Joe Williams pasó seis intensos y fructíferos años, hasta que, en 1961, empezó a actuar como cantante solista.
Su fama y su canto le abrió las puertas de los principales festivales de jazz y de blues del mundo. Su legado discográfico es extenso y selecto, y a lo largo de su carrera ha grabado para los sellos más importantes, entre ellos: RCA, Blue Note, Savoy, Vanguard, Verve y Telarc.
8. Billy Eckstine: 1914-1993
William Clarence Eckstine , conocido con el apodo de «Mr. B», fue además de un extraordinario cantante de jazz -algunos quisieron ver en él, al Sinatra negro- el primer gran director de una Big Band en la era del bebop. Fue un apasionado del bebop, y ya en la orquesta de Earl Hines, hizo grandes esfuerzos para que el maestro del piano contratara a los jóvenes músicos de entonces: Dizzy Gillespie, Charlie Parker o la cantante Sarah Vaughan. La negativa de Earl Hines, a sus deseos fue lo que forzó a que Billy Eckstine, formara junto al saxofonista Bud Johnson, su propia orquesta donde consiguió que fuera una referencia musical importante en el devenir del bebop. Por su banda pasaron todos los grandes del jazz de su época y como director musical de la misma fue osado, aventurero y arriesgado.
Una vez que el bebop se hizo adulto, Eckstine disolvió su banda en 1947 para iniciar una carrera en solitario con el bagaje de haberse transformado en una de las estrellas del jazz.
El disco titulado «No Cover, No Minimun» es su mejor registro en directo de su carrera.
9. Freddy Cole: 1931-2020
Freddy Cole (Chicago, 15 de octubre de 1931), cantante y pianista estadounidense de jazz. Hermano pequeño de Nat King Cole y tío de Natalie Cole, Freddy Cole suena de forma parecida a su hermano, aunque demuestra personalidad propia.
De voz más bien oscura y ligeramente ronca, Freddy empezó a tocar el piano a los cinco o seis años. Debutó en vinilo en 1952, cuando grabó el tema «The Joke’s on Me» para el sello de Chicago Topper Records. Su siguiente sencillo, «Whispering Grass», en el sello OKeh, de Columbia, tuvo un cierto éxito en 1953. Durante los años sesenta y setenta desarrolló su carrera siempre en discográficas pequeñas. Fundó su propio sello en los ochenta, First Shot, y a comienzo de los noventa grabó para Sunnyside y LaserLight. Pocos años después, firmó con Fantasy y adquirió más resonancia con Grand Freddy. Hacia el 2000, Cole firmó con Telarc y realizó Merry-Go-Round, seguido de Rio de Janeiro Blue en 2001. In the Name of Love apareció dos años después y es una aproximación pop a varios éxitos de Smokey Robinson, Bonnie Raitt y Van Morrison entre otros.


Completamos nuestra selección de los mejores 25 vocalistas del jazz con:
10.- Ray Charles
11.- Jon Hendricks
12.- Kevin Mahogany
13.- Lou Rawls
14.- George Benson
15.- Al Jarreau
16.- Harry Connick, Jr.
17.- Jimmy Rushing
18.- Eddie Jefferson
19.- Ernie Andrews
20.- Chet Baker
21.- Oscar Brown, Jr.
22.- Jimmy Witherspoon
23.- Jack Teagarden
24.- Mark Murphy
25.- King Pleasure
Otros reconocidos vocalistas que se encuentran entre las mejores 50 son: Michael Bublé, John Pizzarelli, Cab Calloway, Mose Allison, Kurt Elling.
Talentosos vocalistas del hoy y del mañana:
Los cantantes masculinos modernos son una parte vital de la escena del jazz contemporáneo, aportando una perspectiva fresca y un enfoque innovador al género. Han redefinido los límites del jazz, incorporando elementos de diversos géneros, al tiempo que manteniendo la esencia del jazz. Estos cantantes poseen una habilidad única para combinar su destreza vocal con la improvisación, creando una interpretación cautivadora y dinámica.
La escena del jazz moderno está repleta de cantantes masculinos talentosos que están causando sensación con sus estilos distintivos y su virtuosismo. Artistas como Gregory Porter, José James y Kurt Elling han cosechado elogios de la crítica y una fiel base de fans. Cada uno de estos cantantes aporta una perspectiva fresca al género, impregnándolo con sus influencias musicales únicas.
Gregory Porter, conocido por su rica voz de barítono y su conmovedora interpretación, se inspira en leyendas del jazz como Nat King Cole y Donny Hathaway. José James, por su parte, fusiona el jazz con elementos de R&B y hip-hop, creando una fusión que atrae a un público más joven. Kurt Elling, reconocido por su canto scat y su improvisación vocal, traspasa los límites del jazz con su enfoque experimental.
Los cantantes masculinos de jazz moderno provienen de diversos orígenes musicales, cada uno moldeado por sus propias experiencias e influencias vitales.
Algunos de estos son:
Gregory Porter, Steve Tyrell, Michael Franks, Walter Beasley, José James, Larry White, Michael Dees, Big T /and the Bada Bings), Jamie Cullum, Michael Mwenso, Jamison Ross, Allan Harris, Sachal Vasandani, Milton Suggs, Ori Dagan


Hablemos de Jazz – Los Mejores – Los Vocalistas del Jazz – Un Playlist por Jazz en Dominicana
Hemos creado una lista de reproducción (Playlist) en Spotify que compartimos con nuestros lectores. La misma contiene una muy especial y escogida selección de temas de los artistas, según el orden en que aparecen en este artículo.
El enlace de la lista es – https://open.spotify.com/playlist/2lI5YI6M60ixp6WWobFcd8?si=2c634f730e3d4bdb
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