La economía a nivel mundial ha mostrado una tendencia de crecimiento en los últimos años; y un reflejo de esto es industria del entretenimiento y los shows masivos.
Los conciertos han movido y transformado economías completas de ciudades y países. Desde los que compran tickets a precios elevadísimos hasta los que venden los shirts a las afueras de las funciones.
El primero de ellos y que se ha convertido en un fenómeno fue la famosa Residencia de Bad Bunny con su gira de conciertos en El Coliseo de Puerto Rico “No me quiero ir de aquí”, ha sido uno de los conciertos más virales y mencionados en la historia de la música. Empezando por el show con una escenografía muy original, una casa de las que se construían en los barrios típicos de San Juan, Puerto Rico.
La Residencia Musical estuvo asentada en el Coliseo de Puerto Rico durante 31 fechas de conciertos y fue un total “sold out”, donde miles de personas se movilizaron a Puerto Rico para ver a la estrella de la música urbana en una serie de conciertos únicos e irrepetibles. Esto también tuvo un impacto positivo en la isla, ya que estos conciertos generaron un movimiento económico masivo, especialmente para el sector turístico.
Según los economistas y distintas proyecciones finales, el evento generó entre $379 millones y $733 millones, además de que el evento aportó alrededor de 0.25 % del Producto Interno Bruto (PIB) de Puerto Rico. Una inyección significativa, especialmente concentrada en un período corto, generó unos 3, 300 empleos en el sector turismo, ya que los hoteles vendieron más de 37 mil noches, y también se le hizo una campaña turística indirecta a la isla de los boricuas.
Back Street Boys y su espectáculo “Into the Millennium”, en Las Vegas


La nostalgia se apoderó de millones de personas cuando el famoso grupo Back Street Boys anunció sus conciertos en Las Vegas en el recinto futurista Sphere, lo que maximizó la rentabilidad, generando ingresos positivos a nivel económico. En la venta de boletos recaudaron unos $4 millones de dólares por noche por lo que se estima que generaron un total de $60 millones de dólares solo para la banda.
Este show se ha consolidado en Las Vegas que es considerado como el epicentro mundial de espectáculos fijos, atrayendo a fanáticos nacionales e internacionales (incluyendo muchos de México y otras partes de América Latina), quienes viajan específicamente para ver la presentación. Los precios de los hoteles en Las Vegas varían, pero una estancia de dos noches cerca del recinto puede oscilar entre $200 y más de $1,500 USD (más impuestos y cargos), dependiendo del nivel de lujo.
Se estima que los ingresos de estos conciertos sobrepasen los 140 millones de dólares.
Beyoncé y Cowboy Carter Tour


Una de las giras más lucrativas que ha tenido la “Queen B” , por lo que llegó a convertirse en una de las más taquilleras del género country al superar los $400 millones de dólares en ingresos y generó impresionantes cifras en ciudades como: Nueva York: $70.3 millones, Los Ángeles: $55.7 millones y Chicago: $42.5 millones.
Se estimó que la gira tuvo un impulso de $50 millones en la economía de Houston a través de reservas de hoteles, ventas minoristas y restaurantes.
Taylor Swift: The Eras Tour


The Eras Tour ha sido una de las giras más taquilleras y generadora de ingresos de todos los tiempos, que llegó a producir más de $2 mil millones de dólares
Más de 10.1 millones de espectadores asistieron a los conciertos para ver a Taylor Swift y la gira abarcó 149 fechas en cinco continentes. Se estima que produjo más de $400 millones de dólares en ventas de mercancía, con un gasto promedio de $40 por fan.
El fenómeno económico de la gira, a menudo apodado “Swiftonomics”, va mucho más allá de la recaudación directa y tuvo un impacto masivo en las ciudades anfitrionas. En Madrid, con dos funciones, generaría alrededor de $150 millones de euros en la economía local. Mientras que en países como Japón, se estimó un impulso económico de $228 millones de dólares para la economía del país.



