No hay nada mejor que amar lo que uno estudia y la doctora Sabrinsky Flores es el ejemplo de que el amor por tu profesión te lleva lejos. Al entrar a su consultorio, te recibe con tanta alegría, que te transmite ese calor humano que esperas de un profesional de la salud, lo que es un sello personal que se graba en cada paciente.
Su amor por la odontología nació desde pequeña; es la tercera graduada de la carrera en su familia. Gracias a eso, siempre ha sentido afinidad con la salud bucal. Se define como una persona alegre, que ama las sonrisas y las carcajadas, y el ver cómo cambia la vida de alguien cuando puede volver a sonreír, es lo que le apasiona.
Nos comenta que la estética dental es un concepto relativo y subjetivo, ya que lo que uno considera bonito o armónico puede variar significativamente de una persona a otra. No se limita únicamente a los dientes, sino que abarca el rostro, los labios y la apariencia física en su totalidad, a su vez, al evaluarla, se considera la proporción áurea, que determina cuanto debe medir cada diente y qué parámetros de color deben seguirse. Sin embargo, la perfección no siempre se traduce en armonía. Hoy en día, la belleza se asocia más con la armonía que con la perfección absoluta, y al sacrificar la primera buscando dientes perfectos, los resultados no se ven naturales.

Es egresada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, promoción 2004. Destaca que la industria dental ha cambiado drásticamente desde entonces, especialmente tras la pandemia. El auge de las redes sociales y los filtros dentales ha incrementado la demanda de estéticas dentales como blanqueamientos y diseños de sonrisa. Esto ha llevado a una proliferación de servicios estéticos y a una sobreoferta de profesionales, algunos de los cuales carecen de la preparación necesaria, resultando en problemas como encías inflamadas y dificultades de higiene. A pesar de estos desafíos, República Dominicana se destaca por su avanzada tecnología en odontología estética y es un destino clave para el turismo médico.
Sabrinsky es bastante activa en medios de comunicación, y aunque su práctica diaria es casi un 90 % enfocada al área estética, se preocupa bastante por educar sobre la importancia de la salud bucal integral, como tratar mal aliento o halitosis, la salud de las encías e higiene básica, ya que la gente está tan enfocada en prótesis, carillas y diseños de sonrisa, que olvidan algo tan básico como el proceso correcto de cepillarse, que recalca es después de cada comida, no antes de.
Algo que destaca desde que llegas a la recepción es su eslogan: “Sonríe Sano”. “Esto nace de una necesidad, de una carencia en el mundo de la odontología, en un tiempo de moda excesiva y de la estética desproporcionada, donde los pacientes más afectados están siendo olvidados, aquellos que más que belleza, buscan calidad de vida y esta es nuestra prioridad, cosas como sonreír a carcajadas, estornudar con confianza, comer en público o simplemente darle un buen beso a su pareja, son de los testimonios que hemos recibido de nuestros pacientes, de cómo la vida les ha cambiado luego de pasar por nuestras manos y quiero hablarte a ti, si eres uno de esos pacientes que necesita este tipo de servicios y de atención, quiero que sepas que estamos para ayudarte, con un equipo de profesionales, la más alta tecnología en todos los tratamientos y un plan adaptado para cada necesidad que tengas”, nos define.

Desde la pandemia, su clínica ha experimentado un crecimiento notable al haber permanecido operativa al 100 % durante el confinamiento. La clínica ayudó a pacientes que, debido al estrés, habían descuidado sus hábitos regulares. La visitan pacientes de todo el mundo, especialmente latinos que viven en EE. UU., donde la odontología es costosa y agresiva.
Su comunidad en las redes sociales la define como una persona clara y llana al hablar. Sobre esto, nos comenta que se vuelve muy cercana a sus pacientes, que los ama como ellos a ella, porque explica las cosas de manera directa, sin términos rebuscados para que el paciente entienda lo que está pasando y cómo debe cuidarse; se encarga de guiarlos, sin importar la edad, a los buenos hábitos de higiene bucal.
Nuestra última pregunta le ilumina los ojos: ¿Cómo cambia la autoestima de una persona cuando trabaja su salud bucal y su sonrisa?, a lo que responde con emoción: “Cambia su vida completamente. Es increíble cómo algo que puede ser tan simple como el poder sonreír para una foto o comer sin miedo a perder un diente les hace llorar de alegría cuando pueden hacerlo. Es importante destacar que el poder sonreír de manera genuina te aporta hasta en lo profesional, porque demuestra seguridad y permite que las personas puedan confiar en ti, ya que los dientes son parte de una comunicación efectiva en cualquier área de la vida. Nuestro enfoque es darles a las personas una mejor calidad de vida, ayudándoles a enfrentar sus dolencias y a poder llevar una vida plena”.



