Entre el rugido de los motores y la tensión de una última vuelta, una parada en boxes puede cambiarlo todo. Inspirado en esa combinación de precisión, estrategia y adrenalina, The Pit Stop transforma la energía de la Fórmula 1 en una experiencia para beber sin prisa.
El bourbon aporta carácter, el café introduce notas tostadas y profundidad, mientras que la vainilla suaviza la mezcla con un toque dulce. El resultado es un cóctel de tonos oscuros, aroma envolvente y personalidad marcada, pensado para acompañar una conversación sobre carreras o brindar antes de que se apaguen los semáforos.
Porque algunas pausas no son el final de la carrera: son la oportunidad perfecta para tomar impulso.
Ingredientes
60 ml de bourbon
30 ml de licor de café
30 ml de espresso recién preparado y enfriado
15 ml de sirope de vainilla
2 gotas de bitters de chocolate
Hielo
Granos de café y cáscara de naranja para decorar
Preparación
1. Enciende los motores. Añade el bourbon, el licor de café, el espresso, el sirope de vainilla y los bitters a una coctelera.
2. Acelera. Incorpora hielo y agita enérgicamente durante unos 15 segundos, hasta enfriar bien la mezcla.
3. Entra en boxes. Cuela en un vaso bajo tipo old fashioned con un cubo grande de hielo. Para una presentación alternativa, puedes servirlo en una copa fría, sin hielo.
4. Bandera a cuadros. Termina con tres granos de café y una tira de piel de naranja. Para un acabado más creativo, espolvorea cacao sobre la espuma utilizando una plantilla con el patrón de una bandera a cuadros.


Fun facts del Pit Stop en la carrera
Cada segundo cuenta. El nombre rinde homenaje a las paradas en boxes, donde la coordinación y la precisión son determinantes para el resultado de una carrera.
El café es combustible creativo. Sus notas tostadas armonizan con el bourbon y aportan profundidad al cóctel, mientras que su aroma intensifica la experiencia.
El hielo también tiene estrategia. Un cubo grande se derrite más lentamente que varios pequeños, lo que ayuda a controlar la dilución y conservar el equilibrio de los sabores.
Dos estilos, una misma pasión. En un vaso bajo, el cóctel adquiere una estética robusta y clásica; servido en una copa coupé, se transforma en una propuesta más elegante y contemporánea.
Nota: contiene alcohol y cafeína.



