Mi familia es todo lo que soy. Tradición, valores, unión y dedicación
Guillermo León, tercera generación de una tradición tabaquera centenaria, y el presidente de la fábrica más antigua de cigarros de la República Dominicana, La Aurora. Inició en la dirección de La Aurora, junto a su padre, Don Fernando León Asensio, en 1995. Desde ahí, se ha dedicado en preservar el legado familiar, transmitido por generaciones, a través de la excelencia, la calidad artesanal y la búsqueda constante de la innovación.


R: Después de tantos años al frente de una empresa con más de un siglo de historia, ¿qué cosas ha aprendido Guillermo León que probablemente el empresario de hace 20 años todavía no sabía?
GL: He aprendido que dirigir no es tener todas las respuestas, sino saber escuchar, rodearse de un buen equipo de trabajo y entender que los resultados importantes toman tiempo. Hace 20 años pensaba más en el corto plazo, hoy pienso también en como crecer bien, cuidar a la gente y dejar una empresa preparada para la próxima generación.
La Aurora es mi misión de vida. Darle continuidad a este legado, no es solamente parte de un trabajo, es un compromiso con la calidad y la excelencia que ofrecemos, con los colaboradores que ponen su empeño a diario, los consumidores que esperan la calidad en nuestros cigarros y productos, y con la República Dominicana, aportando a su desarrollo.
“Dirigir no es tener todas las respuestas, sino saber escuchar, rodearse de un buen equipo de trabajo y entender que los resultados importantes toman tiempo.”




R: En una época en la que las marcas buscan constantemente reinventarse, ¿qué cree que no debería reinventarse nunca en una empresa como La Aurora?
GL: Sin duda, la filosofía, los valores y los principios. Si desde los inicios una empresa de excelencia y compromiso, como lo es La Aurora, fundamenta su trabajo en principios y valores, es deber de las generaciones venideras preservarlos. Durante 123 años La Aurora ha enfrentado retos que nos han motivado a innovar, adaptarnos a las nuevas exigencias del mercado, mejorando procesos en el cultivo y selección del tabaco, y en la elaboración de los cigarros, sin perder nunca la filosofía que empezó mi abuelo, Don Eduardo León Jimenes. Donde la calidad y le excelencia caracteriza nuestro portafolio de productos, pero la honradez, la integridad y el trabajo honesto nos identifica, no solo como empresa, si no como familia.
R: ¿Qué le gustaría que una persona joven que entra hoy a La Aurora entendiera sobre el legado de la familia León Jimenes que quizá no aparece en ningún manual empresarial?
GL: Si una persona joven entra hoy a La Aurora, algo que se transmite desde el inicio, es que, esto que hoy tenemos, es más que un deber heredado, es una pasión que vivimos a diario. Donde el compromiso trasciende las puertas de esta empresa, llega a las comunidades, forma parte del crecimiento de la provincia y contribuye al desarrollo del país.
El trabajo que hoy hacemos es lo que dejamos a las próximas generaciones, es la base del futuro, donde se seguirá cosechando el fruto de nuestros esfuerzos y crecerán nuevas ideas.
“Un buen cigarro es uno que combine algunas características básicas de la fumada, tales como, buena construcción, buen tiro, una combustión pareja, y además tiene un equilibrio de aroma y sabor.”


R: República Dominicana es reconocida internacionalmente por la calidad de su tabaco. ¿A que le atribuye usted el éxito de nuestro tabaco y su reputación a nivel global?
GL: En los últimos años la República Dominicana ha ganado gran reconocimiento internacional respecto al tabaco y el cigarro, destacando su calidad y sus impresionantes cualidades organolépticas. También el tabaco dominicano está profundamente conectado a la tradición agrícola, a la cultura y a la dedicación artesanal de miles de dominicanos. Detrás de cada cigarro existe el trabajo de generaciones de agricultores, una tradición que ha sido parte de nuestra sociedad desde tiempos precolombinos, transformando materia prima en un producto excepcional que representa a todo un país, siendo nuestro principal embajador ante el mundo.
Otro componente que ha ayudado es este reconocimiento es Procigar, la asociación de productores de cigarros de la Republica Dominicana, desde donde trabajamos para seguir promoviendo la cultura tabacalera y el buen nombre de nuestro país.

R: Cuando sostiene una botella de Ron E. León Jimenes, ¿la percibe primero como un producto, como una marca o como una pieza de la historia de su familia?
GL: En esencia lo que veo es un tributo al espíritu visionario de mi abuelo.
Nuestro Ron E. León Jimenes es el resultado de años de esfuerzo. Empezamos su desarrollo en el 2010 con Ron E. León Jimenes 110 Aniversario, y lo lanzamos en el 2013 para la conmemoración del 110 Aniversario de La Aurora y lo hicimos con la idea de lograr un ron que maridara con los cigarros sin alterar la propia experiencia de los mismos y viceversa. Un ron que hoy honra nuestros inicios, y que disfrutarlo es una autentica experiencia.
También es preciso destacar que, en 2024 lanzamos el Ron E. León Jimenes 1903, buscando una nueva propuesta para otros paladares y que resaltara nuestra tradición. Conmemorando el año de fundación de La Aurora, 1903, es una opción para disfrutar solo, con hielo o como base de cocteles, agregando un sabor delicado, profundo y distintivo.
“La clave está en saber esperar, respetar cada proceso y entender que la excelencia se construye con paciencia.”






R: El tabaco y el ron comparten algo muy particular: ambos están profundamente ligados al tiempo, a los procesos y a la paciencia. ¿Qué significa para usted esa relación entre tiempo, oficio y calidad?
GL: El tiempo es parte de la calidad. Tanto en el tabaco como en el ron, no se puede apresurar lo que necesita añejamiento. La clave está en saber esperar, respetar cada proceso y entender que la excelencia se construye con paciencia.
R: Cuando se habla del futuro del tabaco dominicano, ¿qué le genera mayor expectativa: los nuevos mercados, la innovación, las nuevas generaciones de consumidores o la evolución del producto?
GL: Para mí, las nuevas generaciones de consumidores.
Nuestro reto es mantener viva la tradición del tabaco dominicano, pero con la capacidad de innovar y evolucionar para seguir siendo relevantes en el futuro.
R: ¿Hay algún aspecto de La Aurora que considera que debes realizar hoy para garantizar su permanencia mañana?


GL: El futuro de nuestra empresa son las próximas generaciones.
Seguir formándolas en los principios y valores heredados, pasarles el conocimiento aprendido y transmitirles el valor del legado, la cual entiendo es la cimentación para permanecer en el tiempo.
Hoy debemos formar a la cuarta generación no como herederos de una empresa, sino como guardianes de una historia y responsables de su futuro.
“El éxito es vivir en paz con lo que has hecho, agradecido con lo que tienes y satisfecho con quién eres.”
Confesiones intimas
La familia es… Mi familia es todo lo que soy. Tradición, valores, unión y dedicación.
La Aurora es… Es la misión de mi vida.
El éxito se define como… El éxito es vivir en paz con lo que has hecho, agradecido con lo que tienes y satisfecho con quién eres. ¡Es vivir con Propósito!
Un buen cigarro es… Un buen cigarro es uno que combine algunas características básicas de la fumada, tales como, buena construcción, buen tiro, una combustión pareja, y además tiene un equilibrio de aroma y sabor; siempre con una evolución interesante durante la fumada. En una frase, es el cigarro que te deja con las ganas de seguir fumándolo hasta el final.
Un espacio para vacacionar… Para mí la familia siempre es lo más importante; así que para vacacionar no importa el destino, si no, un lugar donde pueda compartir con ellos.
Un pasatiempo… Sin duda, disfrutar en la playa de una buena lectura; así como ver una buena película en la tranquilidad de mi hogar.
Una canción… Escucho todo tipo de música, no tengo una canción en específico, pero si tuviera que mencionar un par de géneros, podrían ser Rock en Español, Bossa Nova y por supuesto nuestro querido merengue.





